Ejemplos ?
En los cristales de una ventana vi temblar el reflejo de muchas luces, y el presentimiento de aquella desgracia que las monjas habían querido ocultar, cruzó por mi alma con un vuelo sombrío de murciélago. Abandoné las riendas sobre el borren, y me cubrí los ojos con la mano, para que mis soldados no me viesen llorar.
Cubriose la cabeza: lo propio hizo Pompeyo cuando vio irremediable su muerte en la espada traidora de Achilas. Era ésta una superstición de los gentiles para que no viesen con las ansias naturales fea los enemigos su muerte.
7.° Que el Poder Ejecutivo en la publicación de los decretos de la asamblea soberana encabece en los términos siguientes: el Supremo Poder Ejecutivo Provisorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, á los que la presente viesen, oyesen y entendiesen, sabed que la Asamblea General Constituyente ha decretado lo siguiente.
Rogáronle que hiciese de suerte que ellas le viesen, y que no le dejase ir en quince días de casa, que ellas le regalarían muy bien y darían cuanto hubiese menester.
Embarcó en él toda su riqueza, y Halima no dejó en su casa cosa de momento, y rogó a su marido que la dejase llevar consigo a sus padres, para que viesen a Constantinopla.
Pero lo primero que advirtieron fue en que les habían de pedir que no las habían de pedir celos por cosas que las viesen hacer de sus personas, porque mal pueden regalar las mozas a los de dentro si no hacen tributarios a los de fuera de casa.
¡Qué júbilo el de los campesinos, cuando viesen llegar, de tiempo en tiempo, al hombre bueno que les enseña lo que no saben, y con las efusiones de un trato expansivo les deja en el espíritu la quietud y elevación que quedan siempre de ver a un hombre amante y sano!
Mas la desengañada y sin ventura Leocadia, que vio por sus ojos lo que Marco Antonio hacía, y vio al que pensaba ser hermano de don Rafael en brazos del que tenía por su esposo, viendo junto con esto burlados sus deseos y perdidas sus esperanzas, se hurtó de los ojos de todos (que atentos estaban mirando lo que el enfermo hacía con el paje que abrazado tenía) y se salió de la sala o aposento, y en un instante se puso en la calle, con intención de irse desesperada por el mundo o adonde gentes no la viesen; mas, apenas había llegado a la calle, cuando don Rafael la echó menos, y, como si le faltara el alma, preguntó por ella, y nadie le supo dar razón dónde se había ido.
Llegóse el fin de la Camacha, y, estando en la última hora de su vida, llamó a tu madre y le dijo como ella había convertido a sus hijos en perros por cierto enojo que con ella tuvo; pero que no tuviese pena, que ellos volverían a su ser cuando menos lo pensasen; mas que no podía ser primero que ellos por sus mismos ojos viesen lo siguiente: Volverán en su forma verdadera cuando vieren con presta diligencia derribar los soberbios levantados, y alzar a los humildes abatidos, con poderosa mano para hacello.
Hablan de legislación, y no conocen ni las leyes de su país: incapaces en todo saber de aplicación, en todo procedimiento positivo, de que Cicerón, esta cabeza inmensa, hacía su primer título de gloria. "¿Qué harían ustedes si el día menos pensado se viesen llamados a redactar un código para el país?
Si en el momento de la emancipación las comunidades rurales se viesen en unas condiciones de prosperidad normal, si, luego, la inmensa deuda pública, pagada en su mayor parte a cuenta de los campesinos, al par que otras sumas enormes, concedidas por mediación del Estado (siempre a costa de los campesinos) a los «nuevos pilares de la sociedad» convertidos en capitalistas, si todos estos gastos se empleasen en el fomento ulterior de la comunidad rural, a nadie le ocurriría ahora la idea de la «fatalidad histórica» de la aniquilación de la comunidad: todos reconocerían en ella el elemento de la regeneración de la sociedad rusa y un elemento de superioridad sobre los países que se hallan aún sojuzgados por el régimen capitalista.
Humíllese, y humillémonos todos, y no demos de comer al diablo. -Y aun de cenar le daría yo -dijo la Cariharta-, porque te llevase donde nunca más mis ojos te viesen.