zorra


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Sinónimos para zorra

raposa

prostituta

Sinónimos

Sinónimos para zorra

raposa

Ejemplos ?
Si se nos ha vuelto el tiempo de Maricastaña cuando hablaban las calabazas; o el de Isopo cuando departía el gallo con la zorra y unos animales con otros.
Confiese todo el mundo su pecado: Yo cruel, sanguinario, he devorado inocentes corderos, ya vacas, ya terneros, y he sido, a fuerza de delito tanto, de la selva terror, del bosque espanto" "Señor", dijo la zorra, "en todo eso no se halla más exceso que el de vuestra bondad, pues que se digna de teñir en la sangre ruin, indigna, de los viles carnudos animales los sacros dientes y las uñas reales" Trató la corte al rey de escrupuloso.
Había una vez una zorra que tenía dos zorritas de corta edad. Cerca de su casa, que era una chocita, vivía un lobo, su compadre. Un día que pasaba por allí, vio que este había hecho mucha obra en su casa y la había puesto que parecía un palacio.
Y estando en lo más famoso, grave, fuerte y apretado, saliera el señor criado con un cuento muy mohoso, o una fábula pueril de la zorra y el león, y la más alta cuestión concluyera un hombre vil.
Díjole el compadre que entrase a verla, y vio que tenía su sala, su alcoba, su cocina y hasta su despensa, que estaba muy bien provista. -Compadre -le dijo la zorra-, veo que aquí lo que falta es un tarrito de miel.
Ibamos acompañados por casi toda la tribu del cacique Miguel Linares, Quichangerrú (zorra que se arrastra) Sargento Mayor de la Nación que iba al Chinchinal en persecución de unos indios ladrones, donde llegamos el 15 después de haber pasado por la laguna de Smill, Tetan-Gechaf, Pichiguion, Traru-Malal, Lonco-Uaca, Planeyeguem, paso Chocori, rincón de Curuzu Castre, Conchen-geyu, Isla de Choleachel, Huieque-reni, Teujenco, Malal Uaca, y Chilforo en una extensión de 120 leguas, siguiendo el Curso del río.
Accedió el lobo, y la zorra, en lugar de ir al bautismo, se metió en casa del lobo, se comió una buena parte de la miel, cogió nueces, avellanas, higos, peras, almendras y cuanto pudo rapiñar, y se fue al campo a comérselos alegremente con unos pastores, que en cambio le dieron leche y queso.
Y cuando los pequeños se cansaban de jugar a las canicas, o a la matatena, o al malacatonche, entonces se reunían en torno a los sabios ancianos para que éstos les narraran algunas historias como las que aquí comienzo a contar: AMOR DE MADRE Cierto día al atardecer iba caminando muy feliz la señora Zorra con su nene zorrito a la espalda.
Salió la zorra a cumplir el cometido, y encontró al ciervo saltando feliz en la selva. Se le acercó saludándole amablemente y le dijo: - Vengo a darte una excelente noticia.
La puestera, momentáneamente preocupada, arrastró hacia afuera al muerto, lo subió a duras penas en la zorra, ató el petizo y fue hasta una vizcachera rodeada de tupidos cardos, donde volcó su carga.
-Ni un dulce ha habido -respondió la zorra. -¡Ay, Jesús, y qué bautismo! -dijo engestado el lobo-. ¡No he visto otro! Yo me he quedado aquí todo el día como una ama de cría con las zorritas por tal de comerlos, y se viene usted con las patas vacías.
A poco tuvo la zorra grandes ganas de volver a comer miel, y se valió de la misma treta para sacar al lobo de su casa, prometiéndole que le traería dulces del bautismo.