Ejemplos ?
Fue uno de éstos el que, movido por un extremado fanatismo, arrojó a la bahía la piedra de ángulos extraños con su estuche metálico de singulares adornos, hallada en el chapitel de la iglesia, en el negro chapitel sin ventanas ni aberturas, y no en la torre, como afirma el diario.
Dentro de la urna, tapadas con cera las aberturas de los sentidos, revulsa la lengua para obturar la laringe, allá el dolor que revolotee y entenebrezca el aire.
V Después de trepar por espacio de una hora, asiéndose a los arbustos y malezas que crecen en las aberturas de las peñas, el príncipe consigue, al fin, encontrarse n la cumbre del promontorio.
Los infortunados eran hombres galantes, devotos camaradas en servicio, pero, cuando las agonías de la asfixia comenzaron a hacer presa en ellos, olvidaron todo lo demás, y se vieron envueltos en una abominable lucha, cada uno a favor de sí mismo, y en contra de los demás, para forzar un camino hacia una de las pequeñas aberturas de la prisión en las cuales era donde únicamente se podía conseguir una inhalación de aire.
En la plazoleta que servía de depósito de materiales, veíanse a la luz de las linternas trozos de maderas de revestimientos, montones de rieles y mangos de piquetas, esparcidos en derredor de los negros muros en los cuales se dibujaban las aberturas, más negras aún, de siniestros pasadizos.
160 Un manantial suena a diestra, por su tenue onda perlúcido, y por una margen de grama estaba él en sus anchurosas aberturas ceñido.
He aquí cómo se efectúa este movimiento. Entre las aberturas de la Tierra hay una, precisamente la mayor, que atraviesa toda la Tierra.
El mismo llena de pólvora todas las aberturas de una mujer, pega fuego y todos los miembros son disparados y se separan a la vez.
Por el puerto continuaba el desfile de indígenas montados en mulos; entre las manchas verdes de un bosquecillo se extendía una muralla acornisada, agujereada por numerosas aberturas.
-Me acuerdo, hijo mío, me acuerdo de cómo tiritábamos José y yo, rendidos de la caminata. El viento entraba libremente por las junturas de las piedras y por las aberturas del tejado.
Los cerros ofrecen allí dos aberturas, a corta distancia una de otra, por donde los dos ríos se precipitan, siguiendo cañadas distintas, para juntarse de nuevo y confundirse en uno solo, frente a los pintorescos campos de Liria; besando ya las plantas de la ciudad florida, la histórica Mérida.
La respiración se verifica, porque no pudiendo existir el vacío en la naturaleza, el aire exterior entra y penetra dentro de nosotros para reemplazar el que se escapa a través de las aberturas invisibles por que el sudor se abre paso, y también el que perdemos por efecto del calor natural.