abismo

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Sinónimos para abismo

Sinónimos para abismo

Ejemplos ?
Todo quedó arrasado. A su paso, las olas socavaron fondos de abismos que lo engulleron todo y de los que se elevaron remolinos. Los abismos o grutas más profundos fueron en tiempos primitivos los de la Roche y Sampi.
XVI Hacia el cerro que distingue lo sombrío de su tizne -padrón negro de hechos tristes- vagorosas ondas finge, parda nube, con matices colorados, como el tinte que a la luna da el eclipse; y en la espira que describe, rastros deja carmesíes... ¿En qué abismos, infelice nubecilla, vas a hundirte?...
Y pues al fin te plugo, árbitro de la suerte soberano, que, suelto el cuello de extranjero yugo, erguiese al cielo el hombre americano, bendecida de ti se arraigue y medre su libertad; en el más hondo encierra de los abismos la malvada guerra, y el miedo de la espada asoladora al suspicaz cultivador no arredre del arte bienhechora, que las familias nutre y los estados; la azorada inquietud deje las almas, deje la triste herrumbre los arados.
Los tonos del crepúsculo pintaban los celajes de incopiables irisaciones, de opalinas transparencias; tras las enhiestas cumbres habíase hundido el sol dejando a su paso los últimos vaporosos pliegues de oro de su esplendorosa clámide; el valle adormecíase al conjuro de las primeras vaguedades precursoras de la noche; empezaban a esfumarse los contornos de los caseríos y de la arboleda; de vez en cuando turbaba el silencio la voz de alguno de los campesinos, que hablaba a distancia, o el rumoroso tintineo de las esquilas del ganado conducido a los apriscos por los pastores; algo dulce y sedante iba adueñándose del panorama, y allá en lo más hondo de etéreos abismos iban apareciendo los luceros y las estrellas, que parecían parpadear rutilantes y misteriosos.
Peregrino caminaba sin fatiga por senderos cotidianos e imprevistos como nacido para buscar arduamente siempres donde sólo se han sembrado nuncas... Y a propósito exploraba llanuras enlodadas y cordilleras estériles y mares en estruendo y ríos sin cauce y abismos sin fin...
Hasta que llegó una noche en que rotos los músculos del gran pecho de tierra, saltó de sus abismos, cayó en una cascada, se abrió paso en la erizada floresta, siguió el surco de las bajantes vírgenes, torció hacia el Norte, solemnizado de selvas, bramó en la convulsión de los saltos, y se explayó por fin, de aguas serenas, con la nariz tentada de una sed de llanuras, hacia el Oriente de los sueños el Orinoco de las Siete Estrellas.
Una secta se había albergado allí, en aquellos tiempos, que invocaba a unos seres que procedían de los abismos ignorados de la noche.
La piedra desapareció, sin dejar ningún residuo, y con el tiempo los profesores apenas creían que habían visto realmente aquel misterioso vestigio de los insondables abismos exteriores; aquel único, fantástico mensaje de otros universos y otros reinos de materia energía, y entidad.
Sé que tuviste profundas tristezas, tan profundas como, no, no voy a decir lo siempre dicho, como los mares, como los océanos, como los abismos, sino simplemente profundas, acaso como el estremecimiento de perder a un padre, a un hermano, a un amigo, a un discípulo.
Verás encaramar la comba cresta del líquido elemento a los extremos de la helada región, al fuego opuesta; los salados abismos miraremos entre dos sierras de agua abrir cañada, que de temor Catón suelta sus remos.
Tronó reciamente y con fuerza y por todas partes terriblemente resonó la tierra el ancho cielo arriba, el ponto, las corrientes del Océano y los abismos de la tierra.
Cuando Pan vino a América, en tiempos fabulosos en que había gigantes, y conquistaban Pan y Baco tierra incógnita, y tigres y molosos custodiaban los templos sagrados de Copán, se celebraban cultos de estrellas y de abismos; se tenía una sacra visión de Dios.