abjurar

(redireccionado de abjurando)
También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para abjurar

apostatar

Sinónimos

Ejemplos ?
Por fuera del periodismo, el libelo cambió de nombre: en parte abjurando de la calumnia y el anonimato, se transformó en panfleto.
Una teoría, probablemente la más difundida, además sustentada por el humanista Pietro Summonte, explica que los napolitanos recibieron con el oro y el rojo al emperador Constantino I y a su madre Helena en el 324, cuando la población se convirtió al Cristianismo abjurando del antiguo culto del sol y de la luna, a los que hacían referencia los dos colores.
El primero en ser detenido por la Inquisición fue Diego de Uceda, chambelán de un alto cargo de la Orden de Calatrava. Fue torturado y condenado, abjurando de sus «errores» en el auto de fe celebrado en Toledo el 22 de julio de 1529.
De los enemigos del nombre cristiano; y de cómo éstos fueron perdonados por los bárbaros, por reverencia de Cristo, después de haber sido vencidos, en el saqueo y, destrucción de la ciudad Hijos de esta misma ciudad son los enemigos contra quienes hemos de defender la Ciudad de Dios, no obstante que muchos, abjurando sus errores, vienen a ser buenos ciudadanos; pero la mayor parte la manifiestan un odio inexorable y eficaz, mostrándose tan ingratos y desconocidos a los evidentes beneficios del Redentor, que en la actualidad no podrían mover contra ella sus maldicientes lenguas si cuando huían el cuello de la segur vengadora de su contrario no hallaran la vida, con que tanto se ensoberbecen, en sus sagrados templos.
Se invitará igualmente á nuestros hermanos los militares de Campeche, para que abjurando su pronunciamiento se unan al presente y contribuyan al restablecimiento del imperio de las leyes vigentes, de cuya infracción proceden los males generales de la República y las grandes miserias que aquejan á todo el ejército mexicano.
El primero en ser detenido por la Inquisición española fue Diego de Uceda, chambelán de un alto cargo de la Orden de Calatrava, que fue denunciado por un desconocido con el que había hablado de religión y de Lutero durante el viaje que había hecho de Burgos a Córdoba. Fue torturado y condenado, abjurando de sus "errores" en el auto de fe celebrado en Toledo el 22 de julio de 1529.