abocar

(redireccionado de abocaba)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para abocar

trasvasar

Sinónimos

Sinónimos para abocar

acercarse

Ejemplos ?
Trabajaría con el ministerio los 30 años siguientes, a la vez que continuaba su labor de inspector y se abocaba a la escritura y la docencia.
Es de mencionar que, aunque el sacerdocio fue su inquietud desde temprana edad, Don Fede nunca pudo avanzar en su preparación. Dos veces lo intentó, pero cada vez que se abocaba al estudio, caía enfermo.
Henríquez fue allí parte de La Regia Orquesta, la banda de música en vivo que se abocaba a la interpretación de mambos, tangos, cuecas choras y jazz criollo ("jazz guachaca"), y que también integraban Cuti Aste y Jorge Lobos.
En el Dictionnaire du snobisme, Philippe Jullian escribe que «el sonido mismo de la palabra “snob”, que comienza con un silbido para terminar como una pompa de jabón, lo abocaba a una gran carrera en el terreno del desprecio y la frivolidad».
La necesaria renovación no se produjo y esta situación condujo a quedar último de la clasificación de la temporada, que ese año, debido a que no había descenso directo ya que se iba a ampliar la Primera División a 16 equipos, abocaba a jugar una promoción.
Cuando se difundieron las noticias de la sangrienta represión política en la capital, se generó una oleada de protestas en toda Rusia: el divorcio entre el zar y la masa de campesinos y obreros abocaba a Rusia a lo peor.
Felipe V, no hubiera declarado por medio de una real cédula que, conviniendo al decoro de la Iglesia y a la moral de sus reinos, se abocaba con su Consejo de Indias el conocimiento y resolución de la causa.
Comenzó su carrera tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, como montador para otros directores, mientras se abocaba a la dirección de cortometrajes sobre temas artísticos y sociales.
El Ayuntamiento de Palma aprobó en 1942 un plan urbanístico de la zona donde se encontraba el campo de sa Punta que obligaba al club a abandonarlo en breve. Pero la entidad no disponía de recursos para conseguir un campo nuevo, lo cual abocaba al Athletic FC a la desaparición.
Refleja en numerosas ocasiones la precariedad a la que le abocaba su oficio de juglar, y cuenta cómo tuvo que vender todos sus muebles para pagar a sus acreedores.
Por otro lado Monseñor Tavella se abocaba a la tarea de obtener la aprobación de la Santa Sede y demás requisitos legales para su funcionamiento.
En ocasiones el neomalthusiano contenía principios que hoy llamaríamos ambientalistas -los recursos eran escasos para una población en aumento y era necesaria verdadera armonía humana con el medio natural- feministas -emancipación de la mujer en condiciones de igualdad con el hombre y maternidad libre- y catastrofistas -un aumento ilimitado de la población abocaba al caos social, a la miseria y a la guerra-.
Se encontró una inscripción a la «Porta romana» en un sillar, que señalaba su situación. Puerta Norte, o Puerta del Ángel, situada en el extremo norte del cardo, y que abocaba al Puente de Piedra.
Desde hace unos años, la televisión chilena (aun cuando solo uno o dos canales tenían la exclusividad del festival) se abocaba durante febrero a estar (si quería) en Viña del Mar.
Mientras se abocaba a su comisión y encaraba las que reconocería como las mayores dificultades de su primer año en Argentina, «el idioma, la adaptación de su hija y su religión protestante», encargó el mobiliario en los Estados Unidos e introdujo el libro El niño y su naturaleza de la baronesa Bertha von Marenholtz-Bülow, discípula y amiga berlinesa de Fröbel, que desarrollaba las ideas de ese pensador y serviría para la formación de las nuevas docentes.
Ya en la época de la Revolución industrial, el capitalismo triunfante llegó extremos como las poor laws ("leyes de pobres") y workhouses ("casas de trabajo") inglesas, en las que se restringía la solidaridad hacia los pobres a un nivel ínfimo en entornos de extremo control, justificándose en la suposición de que sólo se animarían a convertirse en elementos productivos si se les abocaba a peores condiciones que las que tuviera el más mísero de los trabajadores asalariados (y estas eran mínimas -ley de bronce de los salarios-).
El 30 de noviembre de 1569 llegaba a Lima el quinto virrey don Francisco Álvarez de Toledo, hombre de ideas firmes, actuación contundente y leal servidor de la Corona de Castilla; éste se abocaba a terminar con el foco rebelde que persistía en Vilcabamba, y a tomar contactos con los nobles descendientes de los Incas que vivían en Cuzco para conocer sus reacciones en cuanto a que alguno de ellos tuviera intenciones de rebelarse contra el dominio hispano, ya que la mayoría de esos aristócratas incaicos solían conspirar en las sombras.
Su objetivo de conservar la viabilidad económica del campesinado pretendía lograrlo mediante la regulación mercantil, método intermedio entre el autoritarismo soviético y el liberalismo que abocaba a la desaparición del campesino tradicional, que no podía competir en el mercado.
Promulgó sanciones y reformas duras para lograr un grado de disciplina, además de ejecutar a algunos soldados para hacerse respetar. La dirección de la guerra fue encomendada al maestre Campo Francisco de Rebolledo, mientras Mujica se abocaba al gobierno.