aborrecer

(redireccionado de aborrecí)
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  • verbo

Sinónimos para aborrecer

odiar

Sinónimos

Antónimos

aburrir

Sinónimos para aborrecer

abominar

Ejemplos ?
20¿No será el día de Jehová tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor? 21 Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me darán buen olor vuestras asambleas.
5 En tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad. 6 Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; Mas yo en Jehová he esperado.
10 Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre, 11(Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;) 12 Le fué dicho que el mayor serviría al menor. 13 Como está escrito: A Jacob amé, mas á Esaú aborrecí.
17 Aborrecí por tanto la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.
7 He dejado mi casa, desamparé mi heredad, entregado he lo que amaba mi alma en manos de sus enemigos. 8 Fué para mí mi heredad como león en breña: contra mí dió su voz; por tanto la aborrecí.
Bajó la cabeza, y sollozando como el que tiene desgarrado el corazón, le dijo: —Madre: te negué en la hora de mi orgullo; recíbeme en la hora de mi humildad. Madre, te aborrecí; dame tu amor.
Y Garcilaso dijo y no advirtió: «Amor, Amor, un hábito vestí», y don Diego en mil versos los usó. Lo mesmo ahora habrá de ser de mí que citando los versos que dijeron incurro en los que siempre aborrecí.
Al aumento de riqueza sigue la inquietud y la sed por aumentarla más todavía. Mecenas, honor de los caballeros, siempre aborrecí, y con razón, levantar tan alta la cabeza que fuese demasiado visible.
127 Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro. 128 Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: Aborrecí todo camino de mentira.
A Jacob amé mas a Esaú aborrecí.” La doctrina que Jesús predicó en la sinagoga en Nazaret es, según el calvinismo, la doctrina de elección incondicional.
En el capítulo último Leila explica su opinión sobre el uso del Francés en sus años escolares en su capítulo de encierro llamaron Epílogo: por autor el: 'Yo iba en una escuela privada en Rabat donde el árabe y el francés eran las lenguas de instrucción. Aborrecí la lectura en francés y desarrollé una aversión a la utilización de ello fuera del aula.