aborrecer

(redireccionado de aborrecía)
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  • verbo

Sinónimos para aborrecer

odiar

Sinónimos

Antónimos

aburrir

Sinónimos para aborrecer

abominar

Ejemplos ?
Debo advertiros, sin embargo, que yo no le conocí más odios ni otros cariños que el reflejo de mis sentimientos. ¡Amaba a quien yo amaba y abominaba al que yo aborrecía!
Díjose que Bruto aborrecía el reino, y Casio el rey; el cual, por unos leones que siendo edil curul había juntado, y se los quitó César, estaba ofendido.
Lo que más le autorizó el seso, es afianzarle en que aborrecía las novedades cuando aprobó la Academia antigua contra las opiniones modernas.
Sí; la Naturaleza era un buen mareo para sus vanidades veraniegas..., pero había que pulirlo, dorarlo..., echarle arena y cal hidráulica. La arena era su manía. Aborrecía los senderos en que se ve la tierra que se pisa.
Y él, Álvarez, que era un sabio de fama europea, que viajaba de incógnito, con nombre falso, para librarse de curiosos o impertinentes admiradores, aborrecía ya de muerte al necio pedantón que se permitía el lujo de creerse superior a la turbamulta del balneario.
Texto Casio, hombre animoso, feroz, aborrecía a César en secreto más que en público, y por esto contra él incitaba y encendía a Bruto.
Recuerdo que tuve una madre en otro tiempo que me inspiraba más o menos los mismos sentimientos que la Duelos sentía por la suya: la aborrecía.
22 Mas Absalom no habló con Amnón ni malo ni bueno, bien que Absalom aborrecía á Amnón, porque había forzado á Thamar su hermana.
Cuando, lleno de canas y arrugas, casi ciego, llegó a firmar la nómina, Aquiles aborrecía ya el oficio mecánico de sabio de Real orden.
Sólo por cumplimiento iba a su casa la vez que iba, tanto la aborrecía y desestimaba, pues le era el verla más penoso que la muerte.
El tiempo y el espacio parecíanle sagrados, y como eran hieráticas sus humildes actitudes y posturas, lo eran los actos suyos de cada día, movidos siempre por regla invariable de piadosa humildad, de pureza trasparente. Aborrecía el pecado por lo que tenía de mancha, de profanación de la santidad de lo creado.
Se reía, en el seno de la confianza, de la forma silogística. Aborrecía la rima en el verso; quería que las casas fueran de hierro, y filosofaba a lo jónico, moderno, asegurando que todo era electricidad.