abrazar

(redireccionado de abrazados)
También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para abrazar

ceñir

contener

seguir

Sinónimos

Ejemplos ?
Enrique cogió a su hermano con ambas manos y lo estrechó contra su pecho. Abrazados hasta formar una sola persona cruzaron lentamente el corralón.
Se oyó un disparo que durante un segundo iluminó las rocas y los arbustos y mostró dos figuras que luchaban ferozmente; después todo quedó aún más obscuro. Continuaba la lucha, los combatientes seguían peleando, entre gritos; una vez rodaron abrazados por el suelo.
Heine imita al niño: «En el día del juicio final, anuncia, los muertos se levantan, las trompetas les llaman a las alegrías y a las penas; en cuanto a nosotros, no nos inquietaremos de nada, y nos quedaremos acostados y abrazados».
¡Nada hay en el Infierno que me espante, si hemos de estar entre su fuego ardiente, cual vio a Paolo y a Francesca Dante, abrazados los dos eternamente!
(Permanecen abrazados.) MARCOS (Dirigiéndose al carcelero, don Julián y don Benito.) (Solemne.) ¡Tiranos: por siglos y siglos habéis chupado nuestra sangre!
«Así se acompañarán las almas del purgatorio.» Por una asociación de ideas, natural en una institutriz, del purgatorio pasó al infierno, al del Dante, y vio a Paolo y Francesca abrazados en el aire, arrastrados por la bufera infernal.
Oyendo esto su padre, se apeó, y la tenía abrazada, como se ha dicho; pero, dejándola, acudió a ponerlos en paz, aunque no fue menester, pues ya los dos habían conocido a sus hijos y estaban en el suelo, teniéndolos abrazados, llorando todos lágrimas de amor y de contento nacidas.
Y en esto, asomó por el mismo valle gran cantidad de gente armada, de a pie y de a caballo, los cuales venían a defender al caballero de su lugar; pero, como llegaron y los vieron abrazados de aquellos peregrinos, y preñados los ojos de lágrimas, se apearon y admiraron, estando suspensos, hasta tanto que don Enrique les dijo brevemente lo que Leocadia su hija le había contado.
Detrás, en los ranchos miserables, hay concubinas o viudas, pero madres al fin, que trabajan la tierra con sus huérfanos hijos a ellas abrazados en triste racimo.
Poseía al fin aquel amor que anhelaba con vehemencia, y tanta dicha, no era bastante a reanimar su corazón helado. -¡Cuán indiferente es el sepulcro! Abrazados los dos amantes, bajaron a la tumba; ¡Loarina era el alma de la muerte!
Y al amanecer del día siguiente pudiera vérsele descendiendo del monte de las Pedralas al encantador vallecito de Rezois, oasis de verde hierba, que enviaba a los morros abrazados de la res emanaciones deliciosas.
Cuando desapareció en el umbral de la puerta el último faldón de frac bordado y el último uniforme, el rey Bonoso y la reina Serafina se dieron un abrazo para desahogar el júbilo, que no les cabía en el pellejo. Estaban así abrazados y llorando como unos bobos, cuando he aquí que de pronto se les presenta el hada del Deseo cumplido.