abrazar

(redireccionado de abrazaron)
También se encuentra en: Diccionario.
Búsquedas relacionadas con abrazaron: abrasar
  • verbo

Sinónimos para abrazar

ceñir

contener

seguir

Sinónimos

Ejemplos ?
Cuando de noche Rodolfo llegó al jardín, encontró a su amante que le esperaba al pie de la escalera, en el primer escalón. Se abrazaron y todo su rencor se derritió como la nieve bajo el calor de aquel beso.
La multitud, por su parte, se apoderó de los frutos como de reliquias; todos abrazaron a la pobre mujer del pueblo; el Papa, trémulo de emoción, atravesó por entre la muchedumbre, nos bendijo otra vez al paso, y penetró en la silla de posta; y los gendarmes, avergonzados de lo que acababa de pasar, dieron la orden de partir.
De la Peneida virgen desdeñosa, los dulces fugitivos miembros bellos 1055 en la corteza no abrazó reciente más firme Apolo, más estrechamente, que de una y otra meta glorïosa las duras basas abrazaron ellos con triplicado nudo.
Todos creían que yo había perecido la tarde antes. Así fué que, al verme, me abrazaron, y el General me colmó de distinciones. En seguida supe que iban a ser fusilados veintiún prisioneros.
Marco Antonio invitó su hijo al Capitolio y trajo consigo a Bruto y a sus compañeros, a quien cuantos encontraron en el camino abrazaron, y con grandes demostraciones de contento y amistad les acompañaron.
4 La lengua del niño de teta, de sed se pegó á su paladar: Los chiquitos pidieron pan, y no hubo quien se lo partiese. 5 Los que comían delicadamente, asolados fueron en las calles; Los que se criaron en carmesí, abrazaron los estercoleros.
Ambos entraron en la corte el día 24; se abrazaron con efusión, se contaron lo que no habían podido escribirse, reanudaron sus paseos, frecuentaron los cafés y los teatros, viendo las funciones más notables, alabaron las mejoras introducidas en la capital, comieron en los principales hoteles, se presentaron sus nuevos conocidos y así se pasó una semana.
-Ahora mismo. Llegados junto a Alberto, que los aguardaba inmóvil, le abrazaron, y el joven respondió con frialdad a su expansión.
Por el contrario, los primeros Padres y Doctores de la Iglesia, que habían entendido muy bien que por decreto de la divina voluntad el restaurador de la ciencia humana era también jesucristo, que es la virtud de Dios y su sabiduría (1Cor 1,24), y «en el cual están escondidos los tesoros de la sabiduría» (Col 2,3), trataron de investigar los libros de los antiguos sabios y de comparar sus sentencias con las doctrinas reveladas, y con prudente elección abrazaron las que en ellas vieron perfectamente dichas y sabiamente pensadas, enmendando o rechazando las demás.
n Iconio, entraron del mismo modo en la sinagoga de los judíos y hablaron de tal manera que gran multitud de judíos y griegos abrazaron la fe.
Acaso dos monarcas enemigos Que en pos corriendo de funesta gloria, Sobrados materiales a la historia En bárbaros combates preparaban, Al ver entonces el terrible aspecto De la celeste cólera, temblaron: En un sagrado templo guarecidos, De palidez cubiertos se abrazaron, Y al punto sofocaron Sus horrendos rencores en el pecho.
En verdad que todos los modernistas, sin excepción, quieren ser y pasar por doctores en la Iglesia, y aunque con palabras grandilocuentes subliman la escolástica, no abrazaron la primera deslumbrados por sus aparatosos artificios, sino porque su completa ignorancia de la segunda les privó del instrumento necesario para suprimir la confusión en las ideas y para refutar los sofismas.