absoluto

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  • all
  • adjetivo
  • locución

Sinónimos para absoluto

incondicional

en absoluto

Sinónimos

  • de ninguna manera
  • ni mucho menos
  • de ningún modo

Sinónimos para absoluto

Ejemplos ?
Nosotros valorábamos que de encontramos en un lugar desguarnecido en que tuviéramos que enfrentar a las fuerzas de represión, sin tener una cubierta, aún cuando estuviéramos armados, con las armas que sacamos del penal, pero sin tener alguna forma de protección o de comunicación, o forma de hacer trascender esta situación, sí nos encontrábamos a campo traviesa con las fuerzas militares, por el hecho de que había superioridad numérica en términos absolutos, considerábamos que era segura una ejecución, una masacre, allí en el campo.
La guerra nuclear ha inspirado también a numerosos autores y artistas como símbolo del mal, el abuso de la razón de estado, la violencia, la muerte o la destrucción absolutos.
El Presidente de la República: bueno, creo que primero hay que apreciar mejor la situación. En efecto a principios de siglo en términos absolutos teníamos menos pobres, pero también éramos.
Sobre todos los precedentes, tanto en números absolutos como relativos, empadronáronse 13.589,594 ciudadanos que fueron: 7.399,368 hombres y 6.190,226 mujeres.
- Jorge Giordani: Sí, aquí está el Aconcagua y acá está el Everest, y aquí está otro pico que más o menos es en el 89 y aquí estamos, como se ha reducido tanto la deuda interna, porque este año la deuda, la deuda externa en términos absolutos se mantiene, pero en términos del producto que está creciendo a un 5.6 en el primer trimestre disminuyó y la deuda interna ha crecido un poquito, pero son los números que usted estaba mencionando en este momento Presidente.
Generalmente hablando, todavía nuestros conciudadanos no se hallan en aptitud de ejercer por sí mismos y ampliamente sus derechos; porque carecen de las virtudes políticas que caracterizan al verdadero republicano: virtudes que no se adquieren en los gobiernos absolutos, en donde se desconocen los derechos y los deberes del ciudadano.
l otro día llegaron los tres sorianitos a Resistencia, ciudad nueva, que crecía rápidamente, porque, en ese avance maravilloso de la República Argentina sobre los inmensos parajes de que antes fueron dueños absolutos los indios, la obra civilizadora se desarrollaba prodigiosamente.
En su estudio sobre “El Porvenir del Panamericanismo” escrito cuando todavía es verdad que el propósito atrayente de “la buena vecindad” progresaba – con toda lógica – cualitativa y cuantitativamente porque giraba en base a los principios jurídicos que son absolutos por definición, el conocido internacionalista Yepes ponderó la fórmula arbitral como medio supremo de asegurar la paz y también como solución de sabor americano auténtico en los siguientes términos que comparto y me agrada repetir: “El arbitraje ha sido la bandera que el panamericanismo ha izado desde los tiempos heroicos de Bolívar; en tratados públicos y en Conferencias Mundiales, el nuevo Continente ha afirmado su confianza en una política de conciliación y de paz.
Quienes dispusieron de los bienes del Estado como dueños absolutos, sin limitaciones, se ingeniaron para sustraer cuanto pudieron de esos bienes a la administración que constitucionalmente corresponde al Presidente de la República.
Llegó en esto la morena, los talares de Mercurio calzada en la diligencia de diez argentados puntos, y, viendo extinguidos ya sus poderes absolutos por el hijo de la tapia, que tendrá veces de Nuncio, si distinguirse podía la turbación de lo turbio, su ejercicio ya frustrado le dejó el ébano sucio.
Es decir, el aparato productivo se ve incapacitado de atender la creciente demanda de consumo que está ocasionada, por un lado por los mayores salarios absolutos, como consecuencia de la mayor población ocupada y la creación de clases medias con alto poder adquisitivo; por otro, por el aumento del crédito al consumo, situado por encima de la mayoría de los países europeos a pesar de los altos tipos de interés.
Tenemos capacidad para negociar; podemos convencer y estamos dispuestos a ser convencidos; tratamos de comprender y queremos ser comprendidos; no pretendemos absolutos ni recurrimos a recetas.