Ejemplos ?
Levantada la frente y mudo el labio, absortos contemplando de hito en hito las visiones de mágico astrolabio, se alzaron con la viva fe del sabio Galileo y Colón al infinito.
Las tardes de los domingos, al armarse el bailoteo sobre el polvo de la carretera, la pareja de Adrián era Marina, y que nadie se la viniese a disputar; y al celebrarse la fiesta patronal, sentados juntos en la umbría de la tupida «fraga» -mientras la gaita y el bombo resonaban a lo lejos, doliente y quejumbrosa la primera, rimbombante y triunfador el segundo-, Marina y Adrián callaban como absortos en el gusto de allegarse, aletargados de puro bienestar.
Los padres alzaban a los hijos, hablándoles de la maravilla anunciadora, y los niños aguardaban absortos, con los ojos abiertos, el suceso fantástico.
Si Lavalleja no hubiera encabezado la “Cruzada de los Treinta y Tres” – lance de heroísmo que dejó absortos de admiración a los contemporáneos y que sólo tiene par en el proceso de la disgregación de América Indiana en la invasión a Venezuela de los 44 que condujo Mariño desde el islote de Chacachacare a Guiría el 12 de enero de 1813 – es muy posible – para mí es seguro – que los hijos de los hijos de los testigos de sus trabajos y luchas apenas sabríamos borrosamente que fue un buen soldado en el sentido de “peleador” incansable y valeroso.
Cuando, siguiendo nuestra antigua costumbre, estábamos por la noche sentados al lado del fuego, a veces nos quedábamos absortos en aquellos sueños; pero con toda naturalidad, como si hubiéramos hablado de ello siempre sin reservas.
oco después, mientras cruzábamos el Boston Common, absortos en nuestra conversación, una sombra cayó de lado a lado del camino, y mirando hacia arriba, vi elevándose por encima de nosotros un grupo escultórico de tamaño heroico.
Poco a poco, bajo la influencia enervadora del ambiente, los ojos del pequeño, que contemplaban absortos con nostalgia de ave enjaulada el anchuroso espacio del cielo, comenzaron a entornarse.
Así como han de quedarse muchos absortos en verle (tan fea pintarán los hombres su hermosura y tanto oscurecerán su gloria), así también se llenarán de admiración muchas naciones al contemplarle, y los reyes cerrarán su boca, porque le vivirán los que no tienen noticias de a por los profetas, y los que no oyeron hablar de él le conocerán y creerán en él.
Así concluyó aquel memorable combate, que habíamos presenciado silenciosos y absortos, a la manera de los indios de Manco-Capac las batallas de Almagro y Pizarro, como luchas de seres superiores al hombre...
Sus ojos abiertos, sin expresión, estaban fijos obstinadamente hacia arriba, absortos tal vez, en la contemplación de un panorama imaginario que, como el miraje del desierto, atraía sus pupilas sedientas de luz, húmedas por la nostalgia del lejano resplandor del día.
O bien hasta el Eterno nuestras almas por grados elevando, nuestras manos puras de iniquidad levantaremos a la extensión inmensa, do el muy alto habita todo en todo; en respetoso, en profundo silencio el bello orden, la perfección que reina en el gran todo absortos admirando, y en tranquila paz el último día aguardaremos, do el alma nuestra libre de cadenas, de Marco Aurelio y Sócrates al lado, en la contemplación del universo gozará de placeres inefables.
Un abogado dio a luz en Cádiz una juiciosa manifestación de los derechos del hombre, y los habitantes de España quedaron absortos, al ver en letra de molde la doctrina nueva para ellos, de que los hombres tenían derechos.