Ejemplos ?
Un año antes de morir (1787) se mudó a Münster. Hamann utilizó un estilo muy característico, abstruso, aforístico y entrecortado, deliberadamente enigmático.
A tal efecto, el oscurantista limita la publicación y difusión del conocimiento, de pruebas que ataquen las creencias establecidas del statu quo con las que se rigen la nación –la variedad local de la necesaria mentira piadosa– presentada en el discurso político por el filósofo de la Grecia Clásica Platón en el 380 aC. En el segundo sentido, oscurantismo se refiere a hacer el conocimiento abstruso y difícil de entender.
Histórica e intelectualmente tiene dos sentidos comunes: 1) restricción u oposición a la difusión del conocimiento al público y, 2) oscuridad deliberada; un estilo abstruso (como a veces se da en la literatura y el arte) caracterizado por una deliberada vaguedad.
Debido a lo abstruso del texto y a la gran dificultad de su lectura, no fue bien apreciado en su tiempo, y su rescate sólo fue posible a resultas de la devoción que experimentaron por su autor desde el principio los simbolistas franceses, con Baudelaire a la cabeza.
Podemos citar la aparición esporádicas de okupas como "La Terraza" y "Ñande" (okupa de malabaristas y payasos) el centro social anarquista "La Comuna de Emma Chana Y todas las demás" (las tres de un periodo de duración de 2 años como máximo hasta su disolución) y de ediciones de fanzines como Autonomía Zine, Diatriba, la revista Periférica, Grito Fanzine, Abstruso, Kupi'i fanzine y el periódico de agitación Sin Permiso.
Vino a ser uno de esos hombres «dotados de tal penetración que, sin detenerse en la corteza y sobrehaz de los problemas, profundizan lo más abstruso de ellos, lo que constituye su médula y su esencia».
-respondió el Capitán, levantándose con aire muy reflexivo como si estuviese buscando forma a un pensamiento abstruso y delicado-.
Se pretende que Dios crió así el mundo en la nada y de la nada: esto es abstruso, y sin duda vale mas pensar en su salud, que en el espacio infinito.
Su historia sirve de lección a los hombres dotados de penetración, que, sin detenerse en la corteza de los problemas, profundizan lo más abstruso de ellos, su médula y esencia, y «de aviso a todo hombre que tiene corazón, que escucha y que ve».