Ejemplos ?
¡Y mientras exprimimos en las uvas del Tiempo toda una vida absurda, la promesa de vernos otra vez se va alargando, y el momento de irnos está cerca, y no pensamos que se pierde todo!
Lavalleja no había venido a luchar contra el usurpador de la patria hasta expulsarlo para entregarla después a Buenos Aires. Otra cosa sería absurda, aunque no falten mentecatos cegados de pasión partidista que quieran suponerlo.
Lo mismo sucede con el acercamiento a los textos literarios centrados en un leer por leer, donde se ocupa un espacio permanente que deviene vacío, y más cuando se hace con la absurda rapidez exigida por los teóricos cuantitativos, pues no se indaga, por la prisa avasalladora de cumplir tiempos de los obsesionados del quedar bien con juicios precipitados, en las causas que produjeron tal obra y no se la ubica como producto de su contexto socio histórico; ni se atiende a los rasgos que la demarcan ideológicamente, además de no descubrir su organización estructural ni analizar los valores contenidos y que tanto interesan a los jóvenes para su interpretación.
No podemos comprender cómo Chamberlain se pudo obcecar en la absurda convicción de que cediendo a las imposiciones alemanas, satisfaría las ambiciones de Hitler, asegurando la paz.
Si es cierto, como expresé a usted en carta anterior, que, según mis noticias, el generalísimo Gamelin declaró a su Gobierno en septiembre de 1938 que el ejército francés estaba listo para la guerra y el señor Bonet, en Londres, declaró lo contrario, para sacrificar a Checoeslovaquia por una paz efímera, también es cierto que si en Francia estaban listos para pelear, la Gran Bretaña quizá no se encontraba en las mismas condiciones, a causa de una política absurda de los estadistas ingleses que no quisieron ver ni oír el peligro que significaba el imperialismo alemán.
«Mezcla absurda de Catón y de »Calígula (dice usted), extraño ingerto de las virtudes romanas icon las prostituciones helénicas; amante ciego de la civiliza- »ción en negro concubinato con la barbarie; serio, económico »y desprendido, no manchó sus manos con los dineros de la » nación No hay bestia más limpia ni que conserve su piel ) más lustrosa que el tigre.»— Si el retrato que usted pinta con tan vivo colorido es copia fiel, como á mí me parece, enorgulléz- case de él la literata.
No podemos terminar los comentarios a esta parte del Informe, sin hacer una manifestación expresa de solidaridad con los conceptos que contiene, y de los cuales se desprende que así como la prohibición de toda lucha de clases es absurda, contraria a la realidad y provocadora de miseria e injusticia, un estado de permanente y sistemática agitación, revela carencia de sentido de responsabilidad, y determina la adopción de medidas enérgicas, para la conservación de la tranquilidad, de la estabilidad del Régimen y de la normalidad social; pues es indiscutible que, como lo asienta el señor Presidente, por encima de los intereses de los grupos económicamente diferenciales, se encuentran los más altos intereses de la colectividad y de la Patria.
Esta evidencia, para nosotros una evidencia histórica, es demasiado poderosa y no pueden hacer nada frente a ella, ni los juegos de palabras, ni la libre imaginación jurídica, ni el ingenio colonial, (del cual para mi envidia, goza don José González Torres), ni por otro lado, puede ser soslayada esta evidencia histórica, no puede hacerse a un lado por autoafirmaciones patrióticas exclusivistas que nos vuelven a hablar hoy, en voces jóvenes por desgracia, de aquellos tristes ecos opresivos y represivos del chauvinismo ramplón que privó en México y que se resumía en la absurda frase que decía: "un solo camino, México".
Otras muchas veces tenemos consciencia de haber soñado, pero nos es imposible precisar el qué, y en general nos hallamos tan habituados a la experiencia de que los sueños sucumben al olvido, que no rechazamos como absurda la posibilidad de haber soñado, aunque al despertar no poseamos el menor recuerdo de ello.
"Desoyendo el Perú la lógica irrefutable de la realidad física y geográfica, ha impuesto a nuestra Cancillería la aceptación de esa absurda teoría, para así poder alegar que, siendo el Estero de Aguas Verdes la continuación del Callancas mediante el enlace que se produce, en forma vaga e imprecisa, en la zona de desagüe Saavedra-Quebrada de las Huacas-chacras de Miguel Preciado, Pedro Mendoza y Miguel Valarezo, es el Estero de Aguas Verdes, el verdadero cauce del Zarumilla, y, por lo tanto, su prolongación hasta caer al mar: esteros La Matanza y Hualtaco.
La afirmación por medio de la cual se realiza este deseo parece más absurda en el sueño de Irma que en el últimamente analizado, pues en éste quedan utilizados con gran habilidad varios puntos de apoyo efectivos, resultando así como una diestra calumnia, en la que «hay algo de verdad».
Pero mi deseo, a medida que pasó el tiempo, insistió con tanta realidad y tanta violencia, como si hubiera nacido adentro de mí un personaje con una absurda y fatal existencia.