abultado


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  • adjetivo

Sinónimos para abultado

grueso

Ejemplos ?
Fortino Hipólito Vera, Canónigo entonces de la Colegiata y exaltado aparisionista, la tradujo en seguida al castellano y la inserto en su abultado e indigesto volumen que lleva por título "Contestacion historico-crítica en defensa de la Maravillosa Aparicion de la Sanisima Virgen de Guadalupe, al anonimo intitulado: Exquisitio Historica." -Queretaro.
Era su garganta de alabastro, ondulosa, y sus lindísimos hombros perdían casi su redondez, deslizándose en sus contorneados brazos perfectamente armonizados con su regularmente abultado seno, donde azulaban las trasparentes venas, y lo bien formadas de sus blanquísimas espaldas.
Había anochecido en Dimisch esh Sham. La ciudadela amurallada y blanca parecía aplanarse a los pies del abultado monte. En su cresta, a mucha altura sobre el nivel de la arena, se arqueaba la desolación de las palmeras.
Otro menos perseverante que Santiago habría abandonado el proyecto; pero mi paisano, que aspiraba a ser émulo de Colón en la constancia, se puso entonces a escribir un libro con el propósito de remitirlo al rey con un memorial, cuyo tenor copia en el proemio de su abultado manuscrito.
Mas, puesto que lo olvidasteis, escuchadme, os lo leeré.» Y sacando de su seno un abultado papel, con respeto y con firmeza Fonseca empezó a leer.
Creído me tuve que sustitución tan sencilla se realizó desde luego sin el menor tropiezo; pero registrando ayer mamotretos en la Biblioteca Nacional, dime de manos a ojos con un abultado expediente en papel del sello cuarto, expediente tan original y curioso, que no he podido resistir a la tentación de hacer un rápido extracto de su contenido, para solaz y regocijo de los que no hemos alcanzado horca ni garrote en Lima, si bien hemos sido testigos de atrocidades de igual o mayor calibre.
¡Bendecida sea la reina! El cura había entrado en un cuarto y salió de él con un abultado lío. -Y tú -dijo presentándoselo a Josefa- aquí tienes, por respuesta a tu memorial, las ropas y abrigos de una cama completa, y además este dinero -añadió entregándoselo- con qué remediarte.
Arrellenábase a mi derecha, silencioso, atento e impasible, como si estuviese en su caja, el banquero Nicolás Darío, hombre de unos cincuenta años de edad, de mezquina estatura, cabeza nevada a trechos, sonrisa y ojos más jóvenes que el resto del cuerpo, y rostro que, por lo escaso de la barba, lo carnoso de los labios, lo abultado de los pómulos, recordaba la fisonomía que prestan a los faunos los escultores.
"Sin embargo, a mitad del tránsito tuvo una sensación extraña. Su bolsillo estaba excesivamente abultado. Posiblemente había puesto la libreta entre los forros y no en el bolsillo, y estaba por caerse.
En la puerta de entrada don Serafín nos recibió con su más graciosa sonrisa. De pequeña estatura, grueso, de vientre abultado, su persona respiraba salud, robustez.
Eduardo Carrasco existió hasta hace pocos años un abultado manuscrito, Flor de Academias de Lima, en el que estaban consignadas las actas de las sesiones y los versos que en ellas leían los vates.
Sobre el vientre, un poco abultado, poco, despedía relámpagos de blancura un chaleco de la más rica tela, y cazadora y pantalón de alpaca de seda gris completaban el traje de tan arrogante buen mozo, cuya pierna había, en todas las épocas de nuestra historia constitucional, sin contar las dos primeras, atraído las miradas de las mujeres de todas las clases sociales.