Ejemplos ?
Liberar la ciudad de los paganos, no es, pues, favor tan solo a parisinos sino a pueblos que en fe les son hermanos, y no sólo de aquellos más vecinos; pues no hay tierra poblada de cristianos que no haya a esta ciudad dado vecinos; así que si vencéis, no sólo Francia al cabo os ha de honrar en abundancia.
Brujo Nocturno, Guarda-Botín, Brujo Lunar, con los Tam, los Iloc. Lugar de la Abundancia-Barranco-Siete Grutas-Siete Barrancos, nombre de la ciudad adonde fueron a tomar dioses.
Y nada menos que en el rascacielillos del lugar, quince pisos. Es como el cuerno de la abundancia comercial. Su dueño es a toda madre, ¡Lástima que dicen quesques puto!.
Ya no se entendieron claramente las unas a las otras cuando vinieron de Lugar de la Abundancia: allá se separaron: hubo algunas que fueron al Este: muchas vinieron aquí.
Cuando llegaron a Lugar de la Abundancia-Barranco-Siete Grutas-Siete-Barrancos, dícese en el relato de antaño, habían andado mucho para llegar a Lugar de la Abundancia.
Brujo Lunar. De Lugar de la Abundancia-Barranco había venido la costumbre de no comer. Guardaban ayuno perpetuo; pero observaban el alba, espiaban la salida del sol, se alternaban para ver la gran estrella llamada Luna-Sol, la primera antes del sol cuando nace el día.
La magnífica Luna-Sol estaba siempre encima de sus rostros al salir el sol, cuando estaban en el llamado Lugar de la Abundancia-Barranco, de don le vinieron los dioses.
En seguida comenzaron su canto de su venida de Lugar de la Abundancia; sus corazones lloraron cuando vinieron, cuando se desterraron de Lugar de la Abundancia, abandonándolo.
El señor perpetuo de las edades es el dinero: o reina siempre, o quieren que siempre reine. No hay pobreza agradecida ni riqueza quejosa; es bienquista la abundancia y sediciosa la carestía.
"Nada pasará... y si sucede... yo sabré como apaciguar al mundo, para eso tengo dinero en abundancia. ¡Desnúdate! Yo me sentí ofendida y avergonzada a la vez, pero ...
EDITACIONES DE UN PUEBLO LIBRE Por: Juan Lindo "La justicia trae a los pueblos la paz, la abundancia y la felicidad." Desde el momento mismo que el hombre ingrato y desobediente quebrantó la ley única y primera que le impuso su Creador, se vió huérfano, abandonado en este globo desconocido, habitado de fieras y animales cuyas propiedades no comprendía, vestido de diferentes yerbas y plantas de que de sabía hacer uso y, finalmente, cercado de peligros y agitado de mil necesidades que despertaron su industria y valor.
De igual modo, Pluvioso era el nombre del dios de los hombres Yaquí, llamado Yolcuat-Quetzalcuat, cuando nos separamos allá lejos, en Lugar de la Abundancia-Barranco.