abyecto


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • adjetivo

Sinónimos para abyecto

Sinónimos para abyecto

Ejemplos ?
Y si contra natura el hombre obra y hace a la ley de Dios grave atropello, cuando a mujer golpea en su zozobra el rostro o quiebra apenas un cabello; al que el alma le arranca al fin por obra de veneno o puñal o soga al cuello, jamás lo creeré hombre por abyecto, sino monstruo infernal de humano aspecto.
Contra polemistas semejantes a éstos que encuentro en la oposición, comprendo la brutalidad del poder; la comprendo porque, después de todo, cuando el débil es abyecto, se puede olvidar su debilidad para no recordar sino su abyección.
Existía (en Montevideo) en 1847, no existe más en 1857, una clase de gente ni buena ni agradable. Era lo que el mundo (me pertenece este subrayado y los que sigan) contenía de más abyecto y repugnante.
¡Qué confesión del abyecto fracaso de tu civilización en resolver la más fundamental proposición de felicidad para la mitad de la especie!
Pero, apenas había dicho estas palabras, desapareció la sonrisa de golpe y su rostro se contrajo en una mueca de tan desesperado, abyecto terror, que los dos en el patio sintieron helarse.
Roma, cuyos excesos colosales de grandeza e infamia, de heroísmo y vileza, de orgullo y de cinismo, su gloria y su baldón hacen iguales, prostituyó en las fiestas lupercales la honra de sus matronas, con el mismo desdén bufón y abyecto servilismo con que adoró sus monstruos imperiales.
Mas, ¿qué profiero insano? ¡Hechos espero de valor romano adonde sombra no hay de patriotismo, sino abyecto interés, duro egoísmo!
Al igual que David Lynch o Cindy Sherman, García recurre a "lo abyecto" con la intención de adentrarse en lo que él denominaba el "universo del mal".
"Es un pozo de inmundicia y lascivia" (expresión literaria: pozo como lugar abyecto y oculto, quizás con referencia al mundo subterráneo, lugar donde tradicionalmente se situaba el infierno).
Al contrario, descubierto el autor, el clero influye decisivamente para deshacer su compromiso matrimonial y hacer que lo despidan de su trabajo, convirtiéndolo en un ser abyecto a los ojos de los demás y provocando su exilio de Leiria.
A pesar del malestar social de los mexicas por las acciones de los conquistadores españoles y el abyecto comportamiento del huey tlahtoani, éste intentó por todos los medios evitar un levantamiento.
Las novelas de Camilo José Cela, en especial La familia de Pascual Duarte, obra emblemática del llamado tremendismo, son un ejemplo más reciente de la fascinación, no siempre crítica, por lo abyecto y lo truculento.