acaso


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  • all
  • adverbio
  • locución

Sinónimos para acaso

por si acaso

Sinónimos

  • por si las dudas

Sinónimos para acaso

Ejemplos ?
¿Por qué ha permitido que se levante usted tan temprano, y no ha venido ella a traerme el chocolate? Dígame usted, señora Teresa: ¿está mala acaso la joven princesa de Santurce?
Conocieron también que tenía atravesada y acaso fracturada la pierna derecha, y que no debía descuidarse ni por un momento aquella herida, de la cual fluía mucha sangre.
Continúaba, eso sí, por terquedad aragonesa, más que por otra cosa, diciéndose su mortal enemigo, y hablándole con aparente acritud y a voces, como si estuviera mandando soldados; pero sus ojos la seguían y se posaban en ella con respeto, y si por acaso se encontraban con la mirada (cada vez más grave y triste desde aquel día) de la impávida y misteriosa joven, parecían inquirir afanosamente qué gravedad y tristura eran aquéllas.
-bramó el Capitán, dando un brinco-. ¿Pues acaso no le gusto yo a usted? -¿De dónde saca usted semejante probabilidad, caballero don Jorge?
y piensa: Es una pesadilla; ¡esto es! ¿Qué ha cambiado? Nada. Y mira: ¿No es acaso ese bananal? ¿No viene todas las mañanas a limpiarlo? ¿Quién lo conoce como él?
-Déjela usté, señora, déjela usté, que ya la veré otro día. -No, si acaso, cuando se vaya usté a dir, nos asomaremos al patio, porque es que yo sé en lo que se estará entreteniendo...
Dijo, y quedamos otra vez callados. Acaso en aquel sitio y a aquella hora, para quien nos observara hubiéramos dado la impresión de ser fuegos fatuos.
¿Indiferente? Vela mi sueño, y cuando escribo silenciosa me observa. ¿Me compadece acaso? ¿De mi dolor se alegra? Dime quién eres, ¡monstruo!
Carvajal: - Algunos se retiraron, pero todavía no sabemos adónde y si acaso se han entregado a Mendoza o si acaso huyeron no más.
Aquel hombre... ¿quién era? ¿Acaso un loco? -¿Te llamas? pregunté, y el peregrino: -Soy el Dolor, me dijo, y poco a poco se alejó en las revueltas del camino.
-Parece que tiene que ser imposible. -¿No ves, pues, que tú también piensas en que el Amor no es un dios? -Qué, le respondí, ¿acaso es mortal el Amor? -No.
Le veo muy a menudo y por lo que sé de él estoy seguro de que no te seguirá por su gusto. ¿Cómo?, replicó Sócrates, ¿acaso no es filósofo Eveno?