acaudillar

(redireccionado de acaudillaba)
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  • verbo

Sinónimos para acaudillar

Ejemplos ?
Los caudillos ordenaban entonces las filas de los focenses, que en las batallas combatían a la izquierda de los beocios. Acaudillaba a los locrenses, que vivían en Cino, Opunte, Calíaro Besa, Escarfa, Augías amena, Tarfa y Tronio, a orillas del Boagrio, el ligero Ayante de Oileo, menor, mucho menor que Ayante Telamonio: era bajo de cuerpo, llevaba coraza de lino y en el manejo de la lanza superaba a todos los helenos y aqueos.
Cuarenta negras naves le seguían. Odiseo acaudillaba a los magnánimos cefalenios. Los de Itaca y su frondoso Nérito; los que cultivaban los campos de Crocilea y de la escarpada Egílipe; los que habitaban en Zacinto; los que vivían en Samos y sus alrededores, los que estaban en el continente y los que ocupaban la orilla opuesta: todos ellos obedecían a Odiseo, igual a Zeus en prudencia.
Los que moraban en Percote, a orillas del Practio, y los que habitaban en Sesto, Abido y la divina Arisbe eran mandados por Asio Hirtácida, príncipe de hombres, a quien fogosos y corpulentos corceles condujeron desde Arisbe, de la ribera del río Seleente. Hipotoo acaudillaba las tribus de los valerosos pelasgos que habitaban en la fértil Larisa.
Antonio se encontró en medio de cinco hombres armados, en los que reconoció a otros tantos de los comensales del cura. -Dese preso vuesa merced -le dijo Tupac-Amaru, que era el que acaudillaba el grupo.
Don Florencio Urtubey, modesto hacendado, adicto al partido que, en el pueblito, acaudillaba don Narciso, porque sus inquebrantables convicciones políticas siempre lo llevaban hacia el que le parecía de base más sólida, hizo los debidos cumplimientos para aceptar el mate, y contestó, como lo manda la más elemental urbanidad: -«Está en buenas manos.
En el sureste, una masiva concentración de soldados eslavos —a los que acaudillaba Ljudevit Posavski, duque de Panonia— amenazaba los territorios del Drava y el Sava.
Con una Sección de su Compañía se incorporó a la Brigada de Operaciones que el brigadier García Conde llevó al sur a combatir a los insurgentes que acaudillaba González de Hermosillo y cooperó a la victoria obtenida en San Ignacio Piaxtla.
Al comenzar la Primera Guerra Carlista, a la muerte de Fernando VII, ingresó en las filas carlistas como cadete, perteneciendo a uno de los batallones que en los últimos tiempos de la lucha acaudillaba el general García, uno de los generales fusilados en Estella, por orden de don Rafael Maroto, el 18 de febrero de 1839.
El episodio más sobresaliente de este periodo fue el denominado desembarco de la Playa de la Memoria (Matosinhos), ocurrido el día 8 de julio de 1832 en el que el soberano acaudillaba a un ejército que se dio en llamar Los Bravos de la Memoria.
Las fuerzas castellanas venían con su conde García Fernández a la cabeza, mientras que las navarras las acaudillaba Ramiro, hijo de Sancho Garcés II de Pamplona, llamado «rey curvo» por los Ibn al-Jatib.
Como Funes acaudillaba al grupo opositor del obispo, éste lo nombró cura de la parroquia de la Punilla, pago que en esa época era la zona rural más importante de toda la provincia, con la intención de evitar la participación de Funes en el conflicto.
Ambos realizaron una segunda campaña en la primavera del 977 durante la que acordaron eliminar a al-Mushafi. Galib mandaba las fuerzas fronterizas, mientras que Almanzor acaudillaba las de la capital.