acento


También se encuentra en: Diccionario.
Búsquedas relacionadas con acento: tilde
  • all
  • sustantivo
  • locución

Sinónimos para acento

poner el acento en

Sinónimos

Sinónimos para acento

acento de intensidad

Sinónimos

  • acento de intensidad
  • acento gráfico
  • acento prosódico
  • deje
  • tilde
Ejemplos ?
Accedió el Totovías a los deseos del Tarumba, y algunos minutos más tarde, después de haber desocupado entre ambos una de la Pastora, decíale el último a su compadre con acento en que desbordaba la ira que le llenaba el corazón: -Pos verá usté: esta tarde, endispués de hacer como que comía, porque apenitas si pue tragar un bocao, me jateé como los mismísimos ángeles, y me fuí a la calle a probarle a la Rosarillo que, cuando yo digo que le doy a un hombre un guantazo, ese hombre debe encomenzar, al verme, por ponerse dambas manos en los carrillos.
Cariacontecido y meditabundo andaba nuestro hombre el día en que penetramos en el ventorrillo, y razón más que sobrada tenía nuestro hombre para andar con el cuerpo desazonado, pues al ir el día anterior al pueblo a decirle a Clotilde una vez más que no habíase casado él como Dios manda y la Santa Madre Iglesia dispone, para vivir en su casa más solito que la una, habíale respondido aquélla con acento de enérgicas inflexiones: -No y no, y catorces veces no.
-¡Por vía del de la Jalapa, chavó!, eso se llama tener luz en la pupila. -Pero es que pa jacer eso se necesita tener agüita clara en las venas -exclamó el de los Caracoles con acento de protesta.
-Por señas, amigo -añadió el jefe-. Señale dónde es, que allá vamos. Débil, extinguido, salió por fin un acento de la apretada gorja. -No..., no hay...
-añadió el ladino Capitán, logrando alcanzar las muletas y comenzando a pasearse aceleradamente, cual si huyera de la interrumpida discusión. -Pero, amigo mío... -observó con sentido acento la joven-. Las cosas no pueden quedar así...
-gritaron a una voz. García de Paredes esperó a que se acallase el brindis, y murmuró con acento lúgubre: - ¡Celedonio! El mancebo de la botica asomó por una puertecilla su cabeza pálida y demudada, sin atreverse a penetrar en aquella caverna.
El jefe de la estación anteterminal tuvo apenas tiempo de oír al conductor del rápido 248, que echado casi fuera de la portezuela le gritaba con acento que nunca aquél ha de olvidar: —¡Deme desvío!...
Y con tal expresión de extrañeza hubo de decir esto el Curruquero, que hízole exclamar a la anciana con acento irónico: -¡Pus por mo de quién pensaba usté que había sío!
-¿Y qué fue lo que jizo ese del mote tan peguntoso? -le preguntó con acento zumbón el Talabartero. -Que lo cuente el señor Curro que lo sabe mejor que yo y que cuando explica una cosa es un fenómeno; yo no sus diré más sino que una vez que le oí contar un viaje que jizo a la sierra en invierno vestío de verano, aquella noche caí yo en cama con cuasi una purmonía.
Curro comprendía todo esto, presentía algo que le llenaba el corazón de frío, y una tarde en que a solas con sus amarguras pensaba lleno de ira y sentimiento en el desvío de la hembra que tan mal le pagaba sus sacrificios: -¿Se puée pasar?-preguntó desde la puerta el señor Juan el Cachiporra, el cual, al oír la voz gutural y ronca del paciente dándole la solicitada venia, penetró en la estancia, con paso torpe y lentísimo, como si costárale ya trabajo arrastrar el peso de su piel arrugada y de su ya caduca osamenta, y llegado que hubo junto a Curro, posó en éste sus ojillos grises con expresión de piedad infinita y exclamó con acento quejumbroso y sin poder ocultar sus impresiones...
-Pero ¿por qué no metes el caballo en la cuadra? -le preguntó aquélla con acento malhumorado. -Pos no lo meto porque me tengo que dir en seguiíta.
Y diciendo esto sacó la Golondrina de su seno una carta rugosa que entregó a Paco el Piri, el cual, tras posar una mirada en el papel, -Léala usté -repúsole con acento sombrío-, que yo no sé leer esa letra, que parece un enrejao.