aceptar

(redireccionado de aceptó)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para aceptar

admitir

comprometerse

Sinónimos

Antónimos

reconocer

Sinónimos

admitir

Sinónimos

Sinónimos para aceptar

aprobar

Sinónimos

Ejemplos ?
"Bien, en ese caso, me darás tu primer hijo," demandó el enanillo. Aceptó la muchacha: "Quién sabe cómo irán las cosas en el futuro." - "Dijo para sus adentros." Y como ya había ocurrido antes, la paja se iba convirtiendo en oro a medida que el extraño ser la hilaba.
Uno de los constituyentes más radicales, así lo aceptó expresamente, y consta en el Diario de los Debates del día 12 de enero de 1917, el general Francisco Mújica, sostuvo en la discusión que suscitó que el banco central debería de ser una sociedad anónima en la que el gobierno tendría el control y la facultad de designar al consejo por ser el accionista con la mitad más una de las acciones, no el absoluto dueño del banco.
Voz Puesto 1: -Estimamos que es necesario ser muy cuidadosos en puntualizar bien los hechos porque hay dos aspectos sucesivos, que si no se explican bien podrían aparecer contradictorios. Uno es que depuso su actitud y aceptó entregarse, rendirse.
Elío aceptó enseguida esa propuesta y allá fueron enseguida los designados resolviéndose al fin de común acuerdo con los nombrados por Buenos Aires trasladar a Montevideo la sede de conferencias porque el pueblo porteño quería contralorear con excesivo celo las negociaciones.
Y, habiéndose mirado este causa y que el dicho Fiel Ejecutor se parta de la dicha contradicción y (por) estar en la dicha Ciudad sin Procurador General, que pida lo conveniente al bien público, mandaron sea llamado y recibido al dicho oficio, para lo cual el dicho Corregidor confirmaba y aprobó la dicha su elección, mandaron acepte y jure, conforme a derecho, el cual pareció en este Cabildo, aceptó el dicho oficio y juró por Dios y a una Cruz (se hizo), en toda forma, de que usará bien y fielmente el dicho oficio, mirando y pidiendo todo lo conveniente al bien de esta República y a la conclusión dijo: Si Juro y Amén, y lo firmó con el Cabildo.
Con lo cual se acabó este Cabildo, y lo firmaron Su Paternidad, el dicho Provincial y Padre de Rector y demás personas de él, con los que se hallaron presentes, los cuales dijeron que para que vayan señalados se les dará cuatro sitios para que funden cuatro estancias en las partes y lugares que mejor les pareciere que sean más cómodas para su propósito y, asimismo las cuatro Caballerías, que atrás van declaradas, para que si las quisieren tener juntas el alguna parte y que no estén divididas, se les dará según dicho, y lo firmaron, y desde luego, Su Paternidad del dicho Padre Provincial, dijo: que aceptaba y aceptó como tal Provincial, de esta Providencia en todo lo que es de su parte.
Por entre nosotros circuló la versión difundida por las agencias telegráficas, de que el motivo de tal negativa rotunda se debía a unas próximas elecciones presidenciales, pero la verdad es otra y la puso en transparencia en su número de 29 de febrero de 1952 la “Revista Internacional y Diplomática” de su Capital, que en artículo titulado “Por qué México no aceptó la ayuda militar de los Estados Unidos”, dijo así: “No vamos a descubrir probablemente ningún secreto si decimos por qué razones México no aceptó firmar el pacto o convenio de ayuda militar que le proponían los Estados Unidos.
-Vamos por donde está el barranco.- Se adelantó a sugerir el tlacuache burlón. -Pues vamos.- Aceptó el ocelote y cuando llegaron al lugar citado, el tlacuachito dijo: -¡Cuidado!
La historia del conflicto del trabajo que culminará con este acto de emancipación económica, es la siguiente: El año de 1934 en relación con la huelga planteada por los diversos sindicatos de trabajadores al servicio de la compañía de petróleo El Águila, S.A., el Ejecutivo de mi cargo aceptó intervenir con el carácter de arbitro a fin de procurar un advenimiento conciliatorio entre las partes.
Es bien sabido que el Comité Olímpico Internacional aceptó la solicitud formulada a nombre de la Ciudad de México por el Jefe del Departamento del Distrito, para que en nuestra capital se celebre la Olimpiada de 1968.
El 14-AGO-68, en un "Memorándum de Entendimiento", el gobierno británico aceptó que estaría preparado para ceder la soberanía de las islas bajo la condición esencial de que los intereses de los isleños fuesen respetados (Anexo II/2).
Así convenía á la causa carlista, y el abnegado don Leandro aceptó el tristísimo deber de rendir la plaza y la i enosa condición de prisionero, en la que permaneció muchos meses hasta que consiguió evadirse y emigrai- á Francia.