aceptar

(redireccionado de aceptaban)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para aceptar

admitir

comprometerse

Sinónimos

Antónimos

reconocer

Sinónimos

admitir

Sinónimos

Sinónimos para aceptar

aprobar

Sinónimos

Ejemplos ?
En España era de rito, aun cuando el monarca presidiese el acto, preguntar a los caballeros si aceptaban o no al candidato, pero en el Perú se omitía esta fórmula.
La nación empezaba a entreabrir los ojos cuando los jesui­tas Le Tellier y Doucin fabricaron la bula Unigenitus que envia­ron a Roma: creyeron estar todavía en aquellos tiempos de igno­rancia en que los pueblos aceptaban sin examen las aserciones más absurdas.
Tanto habían logrado avanzar en la confianza de la humanidad que pusilánimes aceptaban castigos sin refunfuñar o caricias entre miradas de una aparente e inocente resignación.
Los mensajes del primero, el segundo y el tercer ángeles están unidos entre sí, y se revelan en el capítulo 14 de Apocalipsis, del sexto versículo hasta el final.-13MR 68 (1896). Muchos de los que aceptaban el tercer mensaje no habían tenido experiencia en los dos anteriores.
Los primeros atribuían las demostraciones de Sarak a pura superchería; los segundos veían en el señor Conde un gran iniciado y los últimos, si bien aceptaban que algunos fenómenos del Sr.
Fue en esas fechas cuando demandé que los funcionarios del gabinete zedillista dijeran en México lo mismo que aceptaban ante medios extranjeros: que ellos habían cometido "el error de diciembre".
Solamente aceptaban que fuera enjuiciado, cuando un senador mataba a otro senador, porque ya era cuestión de senadores y ya no podía hacer eso.
Pueblos soberanos, regidos por constituciones propias y diferenciadas, ostentando indistintamente el nombre de Estados, Provincias y Repúblicas, llevaban ese rótulo genérico y hasta lo aceptaban de buen grado acaso porque era como una expresión viva de su anhelo cierto de unión.
No la admitía Dorrego, no la quería Pedro I y si Inglaterra mediaba para que hubiera una paz cualquiera, solo la aceptaban nuestros héroes sobre la base que se estipuló.
Algunos, para salvar el pellejo, se mostraron hipócritamente ante los españoles como sus servidores y espías; se volvieron ladinos y serviles. Dijeron que los aceptaban y que se ponían a su disposición para todo lo que fueran útiles.
Agentes bancarios visitaron una a una las casas de comercio para recabar de ellas el compromiso de rechazar el papel. El dilema era sencillos: o aceptaban el compromiso o se les negaba todo crédito.
Aquel fraude era un robo, un robo inicuo, tanto más odioso cuanto que las víctimas de aquella expoliación eran pobres campesinos, ignorantes y crédulos, que aceptaban de buena fe las burdas invenciones de aquel astuto impostor.