aceptar

(redireccionado de aceptemos)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para aceptar

admitir

comprometerse

Sinónimos

Antónimos

reconocer

Sinónimos

admitir

Sinónimos

Sinónimos para aceptar

aprobar

Sinónimos

Ejemplos ?
Cada persona es importante en su esencia, independientemente de su estado físico o psíquico. Resulta esencial que nos aceptemos y queramos para poder llevar a cabo una vida óptima y feliz.
Se ha aducido que, aun cuando aceptemos tales sugerencias como correctas, no nos dicen nada acerca del tema central de la obra: educación.
El mejor- Aceptemos sin conceder que las importaciones que ha hecho el señor Quesada están haciendo lo que instituciones o personas mexicanas, y no él, deberían hacer: contratar a los artistas extranjeros con sus managers...
¿Para que un Cesar y un Carlomagno? Aceptemos sinceramente el hecho, de que a menos que algo Divino mueva la historia, simplemente no hay historia.
Según éstos, a menos que aceptemos que el cálculo económico debe estar al servicio de los caprichos de una plutocracia, el capitalismo no debería ser la alternativa más deseable.
Aunque Eratóstenes empleó aproximaciones bastante amplias, dependiendo de la longitud que aceptemos para un stadion, su resultado está dentro de un margen de entre un 2% y un 20% de los valores calculados hoy en día.
Cuando los intelectuales burgueses apologistas de esta sociedad ven que los trabajadores rechazamos sus teorías encaminadas a que aceptemos los organismos armados sustentadores de la misma, se esfuerzan por convencernos de que no sólo sirven de amparo a lo que ellos llaman «prosperidad económica del país», sino que también son una salvaguardia personal de todos sus hijos, incluso los más humildes.
Si Otelo hubiera visto una mirada de perro fiel en los ojos que le imploraban, no habría estrangulado a Desdémona. Aceptemos con una indulgente sonrisa la noticia que inserta el Daily Mail del último correo: «Eduardo VII ha paseado esta mañana, acompañado del coronel Holford, caballerizo, y de su perro César».
Cumplamos cada día nuestro deber. Merezcamos cada vez nuestros derechos. Aceptemos el reto y asumamos el compromiso. Renovemos constantemente en la libertad, nuestra voluntad perpetua de justicia para seguir haciendo la Revolución en la Revolución.
Cumplamos cada día nuestro deber. Merezcamos cada vez nuestros derechos. Aceptemos retos y cumplamos compromisos. Renovemos constantemente en la libertad nuestra voluntad perpetua de justicia, para seguir haciendo la revolución en la revolución, que frente al mundo, otra vez acelera su marcha.
No debería ser olvidado por los que lo causaron, por los que lo crearon, por los que lo hicieron. Nosotros no tuvimos, no tenemos y nunca tendremos parte en él, y esa es la razón de que no aceptemos este término general aquí.
En nuestros días la disculpa no lo salvaba de ir a presidio, magüer barrunto que para prisión basta y sobra con la vida asaz trabajosa y aporreada que algunos arrastramos en este valle de lágrimas y pellejerías. Aceptemos también los hombres nuestra parte de responsabilidad en una tentación que tan buenos ratos proporciona, y no hagamos cargar con todo el mochuelo al bello sexo.
Y esto sucede lo mismo en Alemania y Austria, que en Francia, Italia e Inglaterra. Aceptemos la posibilidad de que sea cierta la expresión de Wilson (3) cuando dice que los aliados encarnan la justicia; pero esta justicia y esta libertad no son la justicia y la libertad nuestras; no son la justicia y la libertad de los compañeros de los Estados Unidos y de los trabajadores del mundo entero.
Si en ella existen aciertos, veamos cómo van a ayudar o a mejorar los ya cimentados por la tradición histórica de México, mas no los aceptemos ciegamente, sean de donde sean.
Leamos, estudiemos las historias europeas; contemplemos de hito en hito el espectáculo particular que cada una de ellas desenvuelve y resume; aceptemos los ejemplos, las lecciones que contienen, que es tal vez en lo que menos se piensa: sírvannos también de modelo y de guía para nuestros trabajos históricos.
Si les reconocemos sus derechos y les concedemos responsabilidades, veremos que sacamos más partido que intentando imponernos. No les aceptemos desafíos.
Oíganme una cosa, señor Presidente, si nosotros vamos a aceptar esto, es que estamos perdidos, ¡apaguemos la luz y cerremos las puertas y cerremos las ventanas! Sería lo último: que aceptemos la dictadura aquí en este salón.
El Fin del Tiempo de Gracia Nadie sabe cuándo terminará el tiempo de gracia Dios no nos ha revelado el tiempo cuando terminará este mensaje o cuando el tiempo de gracia llegará a su fin. Aceptemos las cosas reveladas para nosotros y para nuestros hijos, pero no procuremos saber lo que ha sido mantenido secreto en los concilios del Todopoderoso...
Dijo al fin: -Le agradecemos sus palabras, pero nos está encomendado que no aceptemos servicio de nadie, porque aquí en Corriente y en Resistencia, seremos asistidos por nuestro Cónsul.