acercar

(redireccionado de acercó)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para acercar

aproximar

Antónimos

Sinónimos para acercar

Ejemplos ?
El sol estaba ya muy alto sobre el horizonte cuando se sentaron al pie de un árbol para desayunarse; y en aquel mismo momento se les acercó una anciana que andaba muy encorvada, sosteniéndose en una muletilla y llevando a la espalda un haz de leña que había recogido en el bosque.
Tengo que haberme encogido otra vez. Se levantó y se acercó a la mesa para comprobar su medida. Y descubrió que, según sus conjeturas, ahora no medía más de sesenta centímetros, y seguía achicándose rápidamente.
Al fin, un día, cansado de sufrir los desdenes de Sara y sospechando que su eterna tristeza era indicio cierto de que su corazón abrigaba algún secreto importante, uno de sus adoradores se acercó a Daniel y dijo: — ¿Sabes, Daniel, que entre nuestros hermanos se murmura de tu hija?
La llama lívida temblaba en el ancho zaguán, y al incierto resplandor columbrábase la cabeza del fraile, también temblona. Una sombra se acercó: Era la doncella de María Antonieta: el fraile hízole entrega de la luz y me llevó a un rincón.
A diez metros de él, en un tronco hueco, diminutas abejas aureolaban la entrada del agujero. Se acercó con cautela y vio en el fondo de la abertura diez o doce bolas oscuras, del tamaño de un huevo.
En el patio jugaban algunos de aquellos alegres muchachuelos que por Nochebuena estuvieron bailando en torno al abeto y que tanto lo habían admirado. Uno de ellos se le acercó corriendo y le arrancó la estrella dorada.
Éste podía percibir a través de la hoja el ardor de los labios del joven; y la rosa, por su parte, se había abierto como al calor del sol más cálido de mediodía. Se acercó entonces otro hombre, sombrío y colérico; era el perverso hermano de la doncella.
Yo salí con el cubo de basura y me quedé en la puerta, y mientras aguardaba allí se me acercó el cartero y me dio una carta, una carta tuya.
Y, cuando volvió a asomarse, el lacayo-pez se había marchado y el otro estaba sentado en el suelo junto a la puerta, mirando estúpidamente el cielo. Alicia se acercó tímidamente y llamó a la puerta.
Era una casa tan grande, que no se atrevió a acercarse sin dar antes un mordisquito al pedazo de seta de la mano izquierda, con lo que creció hasta una altura de unos dos palmos. Aún así, se acercó con cierto recelo, mientras se decía a sí misma: - ¿Y si estuviera loca de verdad?
No hablaban ni cantaban, sólo se oía un murmullo sordo y un ruido ligero en toda la iglesia. Una de sus tías difuntas se acercó a ella y la dijo: -Mira hacia el altar y verás a tus hijos.
Con mucho nerviosismo hice lo que pedía y cuando estaba en ropas interiores, acercó sus manos hacia mí, tembloroso me toco los pechos y fue quitándome el brasier.