acercar

(redireccionado de acerco)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para acercar

aproximar

Antónimos

Sinónimos para acercar

Ejemplos ?
El soldado levanta la cabeza y, amenazador, se pone a apuntar a la ventana. Cierro y me llevo a los niños... Hacia las cuatro, me acerco a la ventana. La calle está desierta.
Pedro Fernández: pues sepa Vd., añadió, que más de una vez me encamino al bajo y me acerco bien a los juncos, hasta humedecer los pies en el agua, para tomar a mis anchas el olor silvestre de los camalotes, hastiada de aspirar el de los claveles y madreselvas.
Me acerco, vuelvo a abrir la puerta, examino en todo el largo de las bisagras y doyme con el cuerpo de la pobre vagabunda, trizado y convertido en dispersos filamentos.
Al levantarme, baño mis manos en las corrientes puras de una fuente y cargada de ofrendas me acerco al altar para ofrecer una torta a los dioses protectores, a los que se debe este homenaje.
Entre ellos, Irma, a la que me acerco en seguida para contestar, sin pérdida de momento, a su carta y reprocharle no haber aceptado aún la «solución».
¡Me he pasado toda la noche rezando!... A veces me acerco a él, le hablo, le miro a los ojos... ¡Ya no tengo orgullo ni dominio sobre mí misma!...
María Antonieta levanta al cielo sus ojos, que las lágrimas hacen más bellos, y murmura como si rezase: —¡Dios mío, y acaso llegará un día en que mi voluntad desfallezca, en que mi cruz me canse! Yo me acerco hasta beber su aliento, y le cojo las manos: —Ya llegó.
En el patio de la casa de las flores elevo mi canto: Soy cantor. Me acerco a tu rostro. Mi abanico de plumas de QUETZAL, mi collar acanalado, mis flores que embriagan, rojas y azules, se agitan para elevar mi canto.
¡Ya no hay princesa que cantar! Mas a pesar del tiempo terco, mi sed de amor no tiene fin; con el cabello gris, me acerco a los rosales del jardín...
Hay un gallo que se sube a un palo y que cuando yo le observo desde la ventana de la cocina parece mirarme con tanta atención que me hace estremecer: ¡es tan arrogante! Hay también unas ocas que se dirigen a mí asomando sus largos cuellos por la reja cuando me acerco.
Llega el momento. -Creo que es un vals -dice miss Larkins titubeando un poco cuando me acerco a ella- ¿Sabe usted bailar el vals?
Mi hombre me esperaba en la cama, yo me acerco a él, me besa dos o tres veces muy lúbricamente en la boca, me dice que soy el más lindo muchachito que ha visto en su vida, y mientras tanto, sin dejar de piropearme, trata de desabrocharme los calzones.