acercar

(redireccionado de acerques)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para acercar

aproximar

Antónimos

Sinónimos para acercar

Ejemplos ?
Pero desde el fondo del río, una verde caña, órgano de melodiosa armonía, dejó dulcemente vibrar, por inspiración divina, estas tiernas palabras de favorable augurio:—Psiquis, a quien han perseguido tantas desdichas, no profanes la santidad de mis ondas con tu muerte, y, además, no te acerques a las formidables ovejas que en estas riberas se apacientan.
¿Buscas acaso a algún centinela o compañero? Habla. No te acerques sin responder. ¿Qué deseas? Respondióle el rey de hombres Agamemnón: — ¡Néstor Nelida, gloria insigne de los aqueos!
Estaba como Ra cuando aparece triunfante al comienzo de la mañana, y mis rayos quemaban el cuerpo de los rebeldes y uno de ellos le gritó a su camarada: “Prepárate, cuidado, no te acerques a él.
En sus fuerzas te adelantas, pues bailando nos admiras, y nos matas si nos miras, y nos encantas si cantas. De cien mil modos hechizas: hables, calles, cantes, mires; o te acerques, o retires, el fuego de amor atizas.
-Pues sí, chico: al poco tiempo supe que amaba a otro... .............................. -Oye... ¡Pero no te acerques mucho!... -¿Qué? ¡Habla!...
Caminarás primero hacia el Oriente, Por campos que aún no ha roto el corvo arado, Verás a los escíticos pastores Que lanzan diestros voladoras flechas, Y conducen en carros sus moradas; No te acerques a ellos; por la orilla Del mar camina, mas las rocas huye.
8 Aleja de ella tu camino, Y no te acerques á la puerta de su casa; 9 Porque no des á los extraños tu honor, Y tus años á cruel; 10 Porque no se harten los extraños de tu fuerza, Y tus trabajos estén en casa del extraño; 11 Y gimas en tus postrimerías, Cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo, 12 Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión; 13 Y no oí la voz de los que me adoctrinaban, Y á los que me enseñaban no incliné mi oído!
¡No me mires!... ¡No me hables!... ¡No te acerques a mí!... ¡Has robado al Sol!... Entonces no sé lo que ocurrió. Yo perdí la noción de las cosas que me rodeaban; corría tras ella, pero no sentía la tierra bajo mis pies.
Al ver mi acción, tanto mi tía como mi padre, pues él era, dieron un grito de horror: éste último se separó de mí con desesperación, su cubrió la cara con la ruana en que estaba envuelto y quiso huir; yo pugnaba por seguirlo, y mi tía que había bajado detrás de mí me detuvo. -¡Dolores -gritaba ésta-, Dolores, no te acerques, por Dios!...
DOÑA ANA No prosigas, ya sé que forzado y violento vienes; y pues yo, al mirarte, turbada y confusa tiemblo, vete en paz; no, no te acerques, que, aunque sin ti mi deseo me alentaba, no me cabe ya el corazón en el pecho.
Verás los grifos, los de agudas garras Mudos perros de Jove, y los jinetes Arimaspos, monóculos, que habitan Del aurifluo Plutón en las riberas. Guárdate, no te acerques.
(Imitan el movimiento y el sonido de la hoz, inclinándose hacia el suelo, como si segaran.) Rosa Juntos en la siega van de dos en dos y la segadora dice al segador: «No te acerques tanto, no seas atroz, no vayas a cortarte algo con la hoz».