aclamar

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Sinónimos para aclamar

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para aclamar

Ejemplos ?
En sus plazuelas se encienden “joritañas” para combatir al frío o simplemente charlar alrededor de ella con los familiares y amigos, en las cuales los niños queman sus “jachas” (haces de gamonita) que, con mucho amor y paciencia, les han preparado sus abuelos o padres. Todo el pueblo acompaña y aclama a su Virgen.
El sacerdote inicia la lectura diciendo "Lectura del Santo Evangelio según..." ("Lectio sancti Evangelii secúndum N." en latín), a lo que el pueblo responde diciendo "Gloria a Ti, Señor" ("Gloria tibi, Dómine" en latín) y haciendo la señal de la cruz en la frente, labios y pecho. Al final se aclama "Gloria a Ti, Señor Jesús" ("Laus tibi, Christe" en latín).
Lo emulará celosa vuestra posteridad; y nuevos nombres añadiendo la fama a los que ahora aclama, «hijos son éstos, hijos, (pregonará a los hombres) de los que vencedores superaron de los Andes la cima; de los que en Boyacá, los que en la arena de Maipo, y en Junín, y en la campaña gloriosa de Apurima, postrar supieron al león de España».
II - Himno al Criador Ni el sol puede apagar su ardiente llama, ni la tierra, que guardas suspendida, el grito universal con que te aclama, señor del sol, del mundo y de la vida.
Mas, porque sepáis de ello enteramente, sabed que el rey (que Norandín se llama) muchos años amó rendidamente la que por bella sin igual se aclama hija del rey de Chipre; y finalmente, ya desposados ambos, con la dama y un séquito de muchos a su cargo, tomó el camino a Siria menos largo.
Es la liberalidad tan magnífica virtud en los monarcas, que el pueblo no sólo trueca a ella la libertad, sino que también al tirano liberal le aclama por príncipe justo; y al príncipe, en todas las demás virtudes excelente, si es avariento, le aborrece por tirano.
Vendrán en lo futuro Los males que reservo A tu raza, que aclama un cúlto impuro: ¡Tristes calamidades, Pestes, guerras y crueles invasiones De diversas naciones En venideras próximas edades!
La gente no se descubre ni aclama con barras de triunfo esa larga caravana que avanza y avanza hacia Santiago; pero ensancha su pecho, aspira con fuerza el perfume que se escapa de los recipientes y siente que en sus venas la sangre corre más deprisa, pesan menos los pies y se ve más claro y más luminoso el día.
Suene, y vuele en todo el Mundo Vuestro nombre, a quien la fama Para el brado da sus bocas, Y para el vuelo sus alas. Vivid pues eterna vida, Si bien en virtudes tantas Con muchos siglos de aciertos Eterna vida os aclama.
El pueblo aclama a su señor, y desde las gradas de piedra de la escalera monumental, saludan, en gestos elegantes, las nobles damas, regiamente ataviadas, con sus vestidos de brocatela y sus birretes altos, envueltos en una nube de gasa.
Dispongámonos humildes en solemne recepción a ofrecerle el homenaje de respeto y adhesión Escena II Dichos y EL INTENDENTE por la derecha El Intendente Señoras… Señores Todos Señor Intendente El Intendente El rey se aproxima, le aclama la gente.
Conquistan el cetro por el trabajo paciente más que por la violencia; sin duda necesitan que en algo les ayude la suerte, pero la suerte sola sería insuficiente para hacerles llegar a sus fines. En vez de tenerles recelo, la Argentina aclama a esos reyes del trabajo asiduo y del éxito merecido.