acoger

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Sinónimos para acoger

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Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para acoger

Ejemplos ?
Debido a gran éxito del reality show, y el acojo que recibía Simspon por parte del público america, se decidió grabar en la mansión donde se filmaba el reality show, ella comienza lavado los platos usando demasiado líquido lavavajillas y limpindo el piso de la cocina de manera incómodo.
Y en esta algarabía de la ciudad borracha, donde va mi emoción sin compañera, mientras los hombres comen las uvas de los meses, yo me acojo al recuerdo como un niño a una puerta.
También hemos celebrado consultas con expertos, académicos y profesionales internos y externos. Acojo con satisfacción las iniciativas multilaterales que han destacado la necesidad de medidas innovadoras y creativas para hacer frente al extremismo violento.
¿Siempre habré de agitarme irresoluto? ¿Cuándo por fin me acojo a un Dios inmenso? ¡Si de tus persuasiones fuese fruto, oh noble Justa, el acabar conmigo el que siga lo eterno, y lo absoluto!
ti me acojo, soledad querida, en busca de la paz que mi alma anhela en su ya inquieta y procelosa vida; mi nave combatida por la borrasca de la mar del mundo, esquiva ya su viento furibundo, y en busca de otro viento sosegado dirige a ti su desgarrada vela, ¡oh!, puerto deseado en que la brisa de bonanza vuela.
Me sorprende y asusta encontrar a cada paso que doy en el camino, a cada pensamiento que acojo en mi mente, a cada empresa que quiero comenzar, a cada moneda que tengo necesidad de ganar, una ley o reglamento que me dice: no pasar de aquí; no pensar esto; no emprender aquello; aquí se deja la mitad de esa moneda.
8 Hazme oir por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado: Hazme saber el camino por donde ande, Porque á ti he alzado mi alma 9 Líbrame de mis enemigos, oh Jehová: A ti me acojo.
y ¿quién de los otros especuladores filosóficos puede compararse con él?. Mi guía, desde entonces, fue la Naturaleza y, dejando todos los maestros, a ella me acojo en sus brazos cariñosos.
Y más que, por esta parte, al cabo de desentenderse, se dan a entender, con quitarles la vida, que fuera más bien empleado quitársela a ellos, pues fueron los que dieron la ocasión, como he visto en Madrid; que desde el día que se dio principio a este sarao, que fue martes de carnestolendas de este presente año de mil seiscientos cuarenta y seis, han sucedido muchos casos escandalosos; estoy tan cobarde, que, como el que ha cometido algún delito, me acojo a sagrado y tomo por amparo el retiro de un convento, desde donde pienso (como en talanquera) ver lo que sucede a los demás.
“Los acojo y sean éstos, te ruego, felices signos 620 de la mente tuya”, dije; “el presagio que me das tomo por prenda.” Por acaso había allí junto, de anchurosas ramas ralísima, consagrada a Júpiter, una encina de simiente de Dodona.
Yo os acojo, anónimas y lentas desterradas, como si a mí viniese la lúcida familia de las hadas, porque oléis al opíparo destino y al exaltado fuero de los calabazates que sazona el resol del Adviento, en la cornisa recoleta y poltrona.
Soy de esos que el llorar ama y aprueba; y así creen que me afano en llenar inhumano de llanto el gesto, el pecho de congoja; mas porque a esto me arroja tratar de cada ojo (y nada me da enojo ni alivio que me toque más adentro), corro a menudo y entro allá donde dolor más áncho acojo, y un castigo se dé a las lumbres mías que en la senda de Amor me fueron guías.
pero déjame al menos, Dios soberano, que, al recibir el golpe, bese tu mano. Conozco tu clemencia, y a ella me acojo. No temo tu castigo: temo tu enojo; y si en perpetuo luto y en llanto eterno puedo amarte y amarla, ¿qué es el infierno?
¡Cómo se eleva el corazón del triste cuando en tu seno bienhechor su llanto consigue derramar! Huyendo al mundo me acojo a ti. Recíbeme y piadosa divierte mi dolor, templa mi pena.
Mas no me apartó de ello miedo o hielo que cobró mi corazón tan fuerte arrojo, que hasta sus pies me arrojo porque de ellos su vista me serene; y ella, sin guardarse ya con velo, me dijo: «Ve cuánta belleza acojo, pide, amigo, a tu antojo cuanto creas que en tus años más conviene».
Estas palabras dice, pues, al alígero Amor: "¡Oh hijo, en quien cifro mi única fuerza, mi gran poder! ¡Oh hijo, único que desprecias los dardos del sumo padre, que debelaron a Tifeo, a ti me acojo y suplicante invoco tu numen!
Por lo tanto, acojo con beneplácito las recientes iniciativas constructivas adoptadas en el contexto del Grupo de Apoyo Internacional a Siria, que trabaja en colaboración con el Consejo de Seguridad para promover una solución global de la crisis en la República Árabe Siria.
Morelos abrazó a Concha, se vendó los ojos, tomó un crucifijo y exclamó: Señor, si he obrado bien, tú lo sabes, pero si he obrado mal, yo me acojo a tu infinita misericordia.