acomodar


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  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para acomodar

Sinónimos para acomodar

Ejemplos ?
Confesando, en fin, que la fe ha de subordinarse a la ciencia, a menudo y abiertamente censuran a la Iglesia, porque tercamente se niega a someter y acomodar sus dogmas a las opiniones filosóficas; por lo tanto, desterrada con este fin la teología antigua, pretenden introducir otra nueva que obedezca a los delirios de los filósofos.
Todo ello hace necesaria una revisión para acomodar sus preceptos a las necesidades actuales, dando al nuevo Reglamento una cierta flexibilidad que permita adaptarlo a las nuevas tecnologías.
La cuarta causa - tan importante como las anteriores, y que tiene una marcada repercusión en la insuficiencia de la parcela y en la congestión de las zonas ejidales de la República - estriba en que la política agraria ha querido acomodar en una extensión fija de tierra el número de habitantes agricultores de cada región.
También creo que esto es importante porque la situación económica así lo amerita; y esto permite un grado de flexibilización a la autoridad monetaria, similar, por ejemplo, a la que tiene el Tesoro de los Estados Unidos –la Reserva Federal de los Estados Unidos– cuando decide bajar, subir, hacer "tapering", o sea, acomodar la política monetaria no a un dogma sino a las necesidades del país.
El sistema educativo español debe acomodar sus actuaciones en los próximos años a la consecución de estos objetivos compartidos con sus socios de la Unión Europea.
Ciertamente, no tienen expresiones adecuadas para poder interpretar y acomodar las cuatro puertas que están abiertas para los que entran y salen, a semejanza del mundo, así como las tuvieron, por lo menos, para poderlo decir de Jano Brifonte, en boca del hombre si no es que los socorra Neptuno dándoles partes de un pez, que además de la abertura de la boca y de la garganta tengan también otras dos a la diestra y a la siniestra, y, sin embargo de tantas, puertas, no hay alma que se pueda escapar de tal ilusión, si no es la que oye a la misma verdad, que le dice: Ego sum Janus.
Por estos tiempos, a Perseo y a su esposa Andrómeda, ya difuntos, en tal conformidad los admitieron y colocaron en el cielo, que no se avergonzaron ni temieron acomodar y designar sus imágenes a las estrellas, llamándolas con sus propios nombres.
El Gobierno organizará e integrará, en el término de seis meses, una Comisión de Ordenamiento Territorial, encargada de realizar los estudios y formular ante las autoridades competentes las recomendaciones que considere del caso para acomodar la división territorial del país a las disposiciones de la Constitución.
Nosotros no hemos hecho mas que recoger y acomodar á nuestras exigencias y circunstancias el resultado principal de las meditaciones de hombres superiores á nosotros, que han sido sancionadas desde mucho antes de ahora, promovidas y respetadas por las naciones y pueblos, cuya opulencia y engrandecimiento emulamos.
Porque con respecto a los principios y fines, cuentan que dedicaron a estos dioses dos meses (además de los diez que empiezan desde marzo hasta diciembre), januario o enero a Jano, y febrero a Término; y por lo mismo, dicen que en el mismo mes de febrero se celebran las fiestas terminales, en las que practican la ceremonia de la purificación que llaman Februo, de que la misma deidad tomó su apellido; pero pregunto, ¿cómo los principios de las cosas naturales pertenecen acaso al mundo, que es Jano, y no le pertenecen los fines, de suerte que sea necesario acomodar y proveer a los fines de otro dios?
Restan las otras dos, que será razón examinemos con alguna mayor diligencia, indagando si es cierto que, o no les convienen a los demonios, o que se les deben acomodar y distribuir como parece que lo pide la medianía y es innegable que no pueden dejar de convenir a los demonios.
Y así, cuando le pareció reprimirlas y ocultarlas un poco, y cuando se ocultó más profundamente, dudó de él el príncipe de los demonios, y le tentó para saber si era Cristo, examinando todo cuanto Él se dejó tentar para acomodar al ombre que consigo traía para ejemplo y dechado nuestro; pero después de aquella tentación, sirviéndole, como dice el sagrado texto, los ángeles (sin duda, los buenos) y los santos, y, por consiguiente, haciéndose terribles y espantosos a los espíritus inmundos, se fue manifestando más y más a los demonios cuán, grande era, para que a su mandato, aunque en Él parecía de corta estimación por la flaqueza de la carne, nadie, se atreviese a resistir.