acompañar

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Sinónimos para acompañar

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para acompañar

Ejemplos ?
Tratábase como a tirano, y el no querer que le acompañase la guarda de españoles no fue temeridad, sino conocimiento de que al delincuente no le defiende la guarda, sino la emienda.
¡Oh! ¡si una hermosa Mi cariño fijase, Y de este abismo al borde turbulento Mi vago pensamiento Y ardiente admiración acompañase!
Tuve la fortuna de que, al salir de estampía el patriarca, le acompañase uno de sus tertulianos, el cual me refirió después la sabrosa escena ocurrida a las puertas de mi casa.
¡No tengo duda! Esta mañana salió de casa, como todos los días, sin permitir que nadie la acompañase...; y ¡mira adónde se viene la pobre!
Algo semejante decía por lo menos el tío Juan Gómez a su piadosa mujer, la señá Torcuata, defendiéndose, en el rincón del fuego, de los argumentos conque nuestra, amiga le rogaba que no bebiera más aguardiente, ni comiese más roscos, sino que la acompañase a misa, a fuer de buen cristiano, sin miedo alguno a las críticas del maestro de escuela y demás electores liberales; y muy enredada estaba la disputa, cuando cata aquí que entro en la cocina el tío Jenaro, mayoral de los pastores de su merced, y dijo quitándose el sombrero y rascándose la cabeza, todo de un solo golpe: -¡Buenos días nos dé Dios, señor Juan y señá Torcuata!
Después apagó a soplos todas las candelas, se puso la capa y el sombrero hizo que Juan le acompañase, cargado con el Nacimiento, y, tomando a Silveria de la diestra, y en su izquierda una linterna encendida, llevó a la chica a casa de sus padres, donde la hizo entrar, donde Juan dejó el Nacimiento y de donde no se retiró hasta que Silveria quedó dentro y echó la llave.
Era ella, Andrea, ¡su Andrea! Porque suya fue por espacio de años, siquiera la entrega del cuerpo no acompañase a la del alma. Suya fue, en aquellos íntimos coloquios, que servían a sus corazones de carril para comunicarse esperanzas, desengaños, anhelos dichosos de convertir la posesión espiritual en adueñamiento completo, en nupcia plena, en fecunda y carnal conjunción.
El anciano jinete Peleo quiso que yo te acompañase cuando te envió desde Ptía a Agamemnón, todavía niño y sin experiencia de la funesta guerra ni de las juntas donde los varones se hacen ilustres: y me mandó que te enseñara a hablar bien y a realizar grandes hechos.
Si a las leyes fundamentales de, que dan derecho a para la defensa, acompañase la prevención, la fuerza, y el poder, sin duda sería olvidarnos de nuestra obligación el no oponernos con el mayor vigor, pero considerando el presente estado de, exhaustos los erarios de la y, sin dinero los particulares (efectos de los grandes donativos que se han hecho al, y de los préstamos graciosos que y particulares han contribuido a las urgencias, de que todavía se están debiendo sumas increíbles) y, en fin, ocupada la mayor parte de este, de las armas enemigas, ¿no sería desdecir la piedad católica, en no procurar hacer menos lastimosa y trágica nuestra desgracia?
San Martín, que amaba á Luzuriaga como á leal hermano, y que además era padrino de uno de sus hijos, lo comprometió para que, renunciando la gobernación de Cuyo, lo acompañase á acometer más ardua empresa.
El presidente Castilla, en su segunda época, veraneaba en Chorrillos, y cuando á las dos de la tarde arreciaba el calor, se iba por un par de horas á bordo; se arrellanaba en una mecedora en la toldilla de popa, el comandante le agasajaba con un vaso de refrigerante cerveza, y su excelencia, que siem- pre tuvo gran predilección jpor los marinos convocaba en tor- no suyo á los oficiales entregándose con ellos á expansiva con- versación, la que concluía al picar un guardián las cinco de la tarde, hora en que regresaba á tierra, llevándose siempre á uno de los oficiales francos para que le acompañase á comer.
Oyeron esta peste bien razonada, y respondieron que no les faltaban manos ni valor para la ejecución; empero que echaban menos para este hecho la persona de Marco Bruto, que con la asistencia de sus virtudes y opinión la calificaría; y ofreciéronse al riesgo, si Bruto los acompañase en él.