acostumbrar

(redireccionado de acostumbra)
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  • verbo

Sinónimos para acostumbrar

habituar

Sinónimos

Antónimos

soler

Antónimos

Ejemplos ?
La nomenclatura es lo de menos y puede hacerse sencilla al designar funcionalmente los elementos lingüísticos que se describan y no de modo nocional subjetivo como se acostumbra, causa central de tantas confusiones y contradicciones lingüísticas en los educandos.
Finalmente, después de muchas conferencias, tratos y disputas, como se acostumbra en Oriente, Taman le alquiló al primo Guillermo Emilio su sobrino con las siguientes condiciones, de cuya puntual enumeración fui testigo: TAMAN: Convenimos tú y yo en que no le pegarás al niño con el puño ni con un bastón.
-Aischa, mi esclava, y Baba el Ciego. Baba el Ciego acostumbra a dormir en el pórtico de la mezquita de Ez Zinaniye. ¿Me permites mandarle a llamar con mi esclava?
Ítem, se ordena y manda que se tenga una caja de tres llaves en las dichas Casas de Cabildo, a donde con los privilegios y demás papeles tocantes a la Ciudad, y asimismo los Padrones de las Varas y Medidas, y el Sello con que se sella las dichas medidas, y que las llaves de la dicha caja la traigan como se acostumbra en los demás Cabildos de estos Reinos.
Recién llegado al Brasil me aconsejaron, que como preservativo contra la fiebre amarilla, acostumbra- se beber un vaso de leche á la hora de acostarme, y nunca olvidaba la mitcama colocar éste sobre el velador.
Pasan por las islas Tohu y Bohu, donde el gigante Briguenarilles, que acostumbra alimentarse con molinos de viento, muere por haber engullido toda la batería de cocina; después, los navíos sufren una violenta tempestad y Panurgo, ante ella, da pruebas de un miedo extraordinario.
¿Qué ganaba el arte con esta exposicion? Nada; perdía mucho, porque no es buena educacion artística la de un pueblo que se acostumbra á reir ante tales bufonadas.
El peligro subsiste siempre para el hombre en cualquier edad; pero su amenaza amengua si desde pequeño se acostumbra a no contar sino con sus propias fuerzas.
Los privados de los reyes nada han de tener más lejos de sí que a los que les tocan más cerca, por dos causas: la primera, porque el príncipe se fía de los tales como de personas que son de tan estrecha obligación y deudo con su valido; y pareciéndole que el día que él se los puso al lado pretendió esto, los adelanta sin sospecha de darle celos, y así se acostumbra a otros y se divide: grandes inconvenientes para conservar la voluntad humana granjeada; y cuando empieza a recelarse, halla que ha menester defenderse.
Defendiole, como se ha visto, en la rota que dio a Pompeyo en Farsalia, llamole a sí desde Larisa, abrazole en llegando a su real, perdonó por él a Casio, diole gobiernos, arrimole a sí en el Senado; ¡y espántase de que esté con los que él propio le juntó, y de verle donde le había entrado! Mire el príncipe a quién acerca a sí y a quién se acostumbra; porque esto es en su mano, y no el remedio desto.
Y dijeron que mañana es día del Glorioso Santiago Apóstol, Patrón de esta Ciudad y de España, en cuyo día se saca el Real Estandarte, y por estar encargado de este cuidado y festejo al Capitán Don Joan Álvarez de Avilés, Alcalde Ordinario, debe hacer pleito homenaje y juramento en manos del Señor Corregidor, como se acostumbra...
Nadie aprende, por si un día hace falta, a resignarse a dormir en un lecho de rosas, pero cualquiera se fortalece para no rendir su fe en medio de los tormentos, y por su convenía velar en pié y herido en la trinchera, sin apoyarse ni en la lanza, por tal como sueño acostumbra a invadir a los colgados en algún soporte.