acurrucarse


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  • all
  • pronominal

Sinónimos para acurrucarse

Sinónimos para acurrucarse

achantarse

Sinónimos

Ejemplos ?
jadeo, transpiración) Mecanismos de regulación de la conductancia térmica Los mecanismos más destacados son: Ajustes posturales: alteran la conductancia térmica (Conductancia = 1/Aislamiento) de la superficie del animal modificando la relación área superficial-volumen (S/V). Por ejemplo, al acurrucarse un animal disminuye la relación S/V disminuyendo la pérdida de calor.
Para ello se crearon asientos 'love seat' (sillas para enamorados) las que se pueden reclinar para mayor confort y gozan de mayor espacio, de forma que las parejas puedan 'acurrucarse' mientras ven la película.
Los lémures presentan adaptaciones de comportamiento para complementar esta característica, como tomar el Sol, sentarse encogidos, acurrucarse en grupo y compartir lecho, a fin de reducir la pérdida de calor y conservar la energía.
A medio camino a través del esfuerzo, una gran tormenta de nieve obliga a los pingüinos a acurrucarse y a los seres humanos a huir.
Hoy el castillo se encuentra adornado en su fachada principal con un hermoso jardín, pero hace décadas todavía quedaba junto a la muralla que une las dos torres, parte del foso que en su tiempo rodearía el castillo y en esa especie de cueva, en la que solían acampar gitanos o acurrucarse los sin hogar de aquellos tiempos, había, en una de sus paredes, una mancha oscura con un cierto parecido a la huella de una mano ensangrentada.
Otros lémures que no experimentan períodos de dormancia conservan energía seleccionando microhábitats termorregulados (como agujeros en los árboles), compartiendo nido y reduciendo la superficie corporal expuesta, al sentarse encorvados y acurrucarse en grupo.
Ed Morales de Los Angeles Times se mostró en desacuerdo con su opinión y escribió que «Lechner tiene que ir a su sala de música, apagar las luces, acurrucarse con su pareja y escuchar de verdad Romances.
El Niño Jesús que la Virgen sostiene en sus brazos es de formas gruesas, en sus manos aparece un pomo, está sostenido en el brazo izquierdo y parece acurrucarse contra el pecho de la Madre en una iconografía típica de la estatuaria mariana gótica.
El repugnante personaje no dijo ni palabra, y fue a acurrucarse a un rincón de la cabaña, donde permaneció más quieto que una estatua, contemplando fijamente con su único ojo un crucifijo que sostenía en su mano.
Muda de terror, me detengo, amigos; pero pronto con­templo un gavilán que se lanza con rápido batir de alas y con las garras despluma la cabeza del águila, la cual no hace otra cosa que acurrucarse y ofrecer su cuerpo como presa.
Cayó hasta el fondo del mar rabiosa en toda su inquina; y un tiburón sin rogar, se la comió cual sardina y aquí este cuento termina: Helenística casó con príncipe de gran fama y después de nueve meses de acurrucarse en su cama, nació sirenita dama.
Por todas partes se le tienden lazos, se le asestan flecheras miradas y tiernas sonrisas; los amigos casados -supongo que con la intención de un miura- le asaetean a bromas incitándole a entrar en el gremio; las mamás y papás le dedican peligrosas amabilidades o, si la niña es rica, le obsequian con inesperados sofiones; pero, sobre todo, el tedio, la insufrible pesadez de la vida angosta le producen eso que ahora llaman «sugestión», y le incitan a acurrucarse en un caliente nido familiar que se supone asilo de la dicha, sin que para esta ilusión, como para las demás humanas, haya escarmiento posible en cabeza ajena.