Ejemplos ?
Al oír esto, el viejo se sorprendió, y dijo, riendo: Me admiras mucho, porque todo eso es una operación prodigiosa e imposible para el hombre.
Pero el vanidoso no le oyó. Los vanidosos sólo oyen las alabanzas. —¿Tú me admiras mucho, verdad? —preguntó el vanidoso al principito.
-En todo encuentras motivo de injuriosa burla o te enterneces sin motivo, Sofía... Con mucha razón dice tu padre que admiras o desdeñas demasiado.
Demetrio arrojó las riquezas, juzgando eran carga del entendimiento recto: pues ¿por qué te admiras si consiente Dios que al bueno le suceda lo que el mismo bueno quiere le suceda alguna vez?
Carta XXVIII Los viajes no sanan el espíritu ¿Crees que te ha ocurrido a ti solo, y te admiras como de una cosa nueva, que en un viaje tan largo y con tanta variedad de países no consiguieras limpiarte de la tristeza y la angustia del corazón?
La perla pura tiene lecho de nácar, donde crece, que defienda su nítida hermosura, cuando el mar más altivo se embravece. Y el Seno maternal contra tus males tiene su talismán: ¿de que te admiras?
Dirásme: ¿cómo puede ser útil el ser desterrados, el venir a pobreza, el enterrar los hijos y la mujer, el padecer ignominia y el verse debilitado? Si de esto te admiras, también te admirarás de que hay algunos que curan sus enfermedades con hierro y fuego, con hambre y sed.
-Trotwood -me dice Agnes un día después de cenar-, ¿a que no lo figuras quién se casa mañana? Alguien a quien admiras. -¿Supongo que no serás tú, Agnes?
El aire que tú aspiras, las horas que tú cuentas, los seres que tú admiras, los pechos que atormentas y te alaban en coro, las veces que suspiras...
Eres bueno con tu prójimo, igual que con los animales, Lo amas tanto que a veces lo estrangulas... Y admiras el genio - el ruido de una olla - Y tu lengua de llamas es llena de miserías.
¡Oh, tú que los espíritus alientas y con tu influjo celestial inspiras las que en tu solio y a tu lado asientas: Y coronando de laurel sus liras, su gloria haces cual la tuya eterna, y hombres y orbes con su canto admiras.
Dicen que son hechiceras todas las de tu nación, pero tus hechizos son de más fuerzas y más veras; pues por llevar los despojos de todos cuantos te ven, haces, ¡oh niña!, que estén tus hechizos en tus ojos. En sus fuerzas te adelantas, pues bailando nos admiras, y nos matas si nos miras, y nos encantas si cantas.
Estas naciones no tienen domicilios, ni lugares de asiento más de aquellos que les da el cansancio de cada día; su comida es vil y la han de buscar en sus manos; y siendo terrible la inclemencia del cielo, traen desnudos los cuerpos, siendo esto que tú tienes por descomodidad la vida de tantas gentes. ¿Por qué, pues, te admiras de que los varones buenos sean vejados, para que con la vejación se fortifiquen?
Jesús replicó: ¿Y por qué te admiras? Y el viejo dijo: Porque, siendo todavía un niño, ¿cómo puedes saber todo eso? Jesús contestó: Nadie me lo enseñó, sino que lo sé por mí mismo.
En una entrevista, comentaba al respecto: "Me demoré en publicar y lo hice después de los cuarenta años, porque no quería hacer lo mismo que otros. De a poco comienzas a fijarte en escrituras que admiras, pero son imperfectas y sirven como punto de partida.
Su reflejo literario ha sido un tópico constante desde los griegos con los mitos o anécdotas atribuidas a las artes figurativas (al pintor Apeles o a los escultores Fidias y Mirón -así como al mítico Dédalo-), y que se repitieron en la tratadística sobre el arte en Roma (Plinio, Quintiliano) y en el Renacimiento y el Barroco; como la historia de la sombra que reproduce Murillo en uno de sus cuadros (Tuvo de la sombra origen la que admiras hermosura en la célebre pintura, 1660).
El Cinco de Mayo es la principal fiesta de origen hispano en los Estados Unidos. House: "Nada explica todo". Wilson (a House): "No te gusta como eres, pero te admiras". en Cuatro