adorar

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Sinónimos para adorar

idolatrar

Antónimos

reverenciar

Sinónimos para adorar

Ejemplos ?
Alegando Hermes tan sólidos fundamentos sobre el único y solo Dios verdadero, Criador del mundo, conformes a lo que prescribe la verdad, no sé de qué modo se deja llevar de las, oscuras tinieblas de su corazón a cosas como éstas; que quiere estén sujetos los hombres a los dioses, que confiesa son obras de los mismos hombres, y siente haya de venir tiempo en que esto desaparezca; como si pudiese haber cosa más desdichada que el hombre, a quien dominan los figmentos y estatuas que ha fabricado por sus manos; siendo más fácil que, adorando a los dioses que formó con sus propias manos...
Se fundó para sostener el gobierno del General Mitre y debió su éxito primero a una nimiedad, al hecho de poner en lo alto de la primera página la salida de los trenes, lo que lo asemeja a una guía, y por lo tanto le daba grande importancia, pues por aquellos tiempos no había guías en Buenos Aires, y secundariamente al vigor de su redacción, que se hallaba a cargo de un hombre de talento, fanático por Mitre y tan austero en su culto que era la copia fiel de las religiosas que se pasan adorando a Dios toda su vida sin que Dios se acuerde de ellas para nada.
las naciones que escucharon su lengua seductora, su divinal origen olvidaron, en lóbregas tinieblas se abismaron, y ciegas y más ciegas mientras tanto que entre males sin número gemían, adorando al autor de su quebranto entre sí con orgullo se aplaudían.
Y mientras hablando estaba con el de mi tierra, vía la dama que le reñía, el portugués que terciaba, y el amante barberil adorando sus pucheros.
Tuvo que confesarse que su dicha no hubiera sido completa aquel día si no hubiese podido aprovechar dos minutos para contemplarse a solas, a su gusto, en el espejo, adorando su propia imagen ministerial.
O en aquella otra ocasión en que le dio tremenda coz, TEZCATLIPOCA a QUETZALCOATL, que éste se convirtió en viento y los hombres quedaron convertidos en monos y los pocos que se salvaron, terminaron adorando a TEZCATLIPOCA, porque les recordaba que debían hacer de los animales sus dioses, vivir solamente sus instintos y olvidarse de QUETZALCOATL y sus extravagancias.
-Pos la cosa es más clara que er sol; yo no sé por qué; porque sí, porque les da la repotente gana, a los mozos les ha dao por venir aquí desde que yo estoy con la Chata, y la Chata vive adorando en mí, y arcángeles son pa ella demonios que yo pinte.
109 Jornada segunda - Escena III (Al paño DON DIEGO.) DON DIEGO Ya que me ofrece esta ocasión la fortuna, pues don Luis vi que de casa salió, hablar a doña Ana intento; sepa que adorando estoy aun sus desdenes; allí está; ánimo, corazón, que no ha de ser el afecto hijo siempre del temor.
Corrijo a singular. 203 Pues me engañó Antonia, ya de mi Beatriz los enojos satisfaré, que a sus ojos adorando el alma está. TACÓN Ven acá, vieja trapillo, dime, ¿no fue encantamiento cuando, en tu mismo aposento, para quitarme el bolsillo hiciste mágicamente a algún demonio alquilón que trajiese108 al señor don Luis, que se halla aquí presente?
No debemos olvidar que esas pequeñas comunidades estaban contaminadas por las diferencias de casta y por la esclavitud, que sometían al hombre a las circunstancias exteriores en lugar de hacerle soberano de dichas circunstancias, que convirtieron su estado social que se desarrollaba por sí solo en un destino natural e inmutable, creando así un culto embrutecedor a la naturaleza, cuya degradación salta a la vista en el hecho de que el hombre, el soberano de la naturaleza, cayese de rodillas, adorando al mono Hanumán y a la vaca Sabbala .
Y si entre tantas cosas vanas y falsas dijeron alguna del único y solo Dios verdadero, adorando juntamente con él a otros que no son dioses y haciéndoles el honor que se debe solamente a un solo Dios, sin duda que no le adoraron legítimamente, además de que tampoco éstos pudieron abstenerse de la infamia e ignominia fabulosa de sus dioses.
Herodes conversaba con la reina, asomados ambos a un balcón; Melchor, Gaspar y Baltasar iban a caballo, trotando por una vereda y guiados por la estrella maravillosa; el Niño Jesús se veía en el portal con la Virgen, San José, el buey y la mulita; pastores y zagalas se prosternaban adorando al Niño; otros cuidaban de las ovejas o de una manada de pavos; y seis o siete ángeles, vistosísimos y con alas desplegadas, al parecer de oro, anunciaban la Buena Nueva al mundo tocando sendas trompetas.