adorar


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Sinónimos para adorar

idolatrar

Antónimos

reverenciar

Sinónimos para adorar

Ejemplos ?
Cuando tú me mirabas su gracia en mí tus ojos imprimían; por eso me adamabas, y en eso merecían los míos adorar lo que en ti vían.
20. Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.» 21. Jesús le dice: «Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
24. Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.» 25. Le dice la mujer: «Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo.
Y en lenguaje a la vez vulgar y blando, al ponerlo en tus manos te diría: no sé cómo no entiendes, alma mía, que de tanto adorar se está matando.
El derecho de adorar al Ser Supremo, según nuestra conciencia, se nos ha rehusado, mien t r as que el gobierno sos ­tiene una religión dominante y nacional, cuyo culto ha teni­do más bien por objeto servir a los intereses temporales de sus siervos.
Con toda razón dice San Agustín: «Esta ciudad celestial, mientras camina por este mundo, llama a su seno a ciudadanos de todos los pueblos, y con todas las lenguas reúne una sociedad peregrinante, sin preocuparse por las diversidades de las leyes, costumbres e instituciones que sirven para lograr y conservar la paz terrena, y sin anular o destruir, antes bien, respetando y conservando todas las diferencias nacionales que están ordenadas al mismo fin de la paz terrena, con tal que no constituyan un impedimento para el ejercicio de la religión que ordena adorar a Dios como a supremo y verdadero Señor»(20).
Una voz de convicción le gritaba que no era aquello fenómeno histérico, arranque místico; y don Jorge, por la primera vez después de muchos años, sintió el impulso de orar como un creyente, de adorar con el cuerpo también, y se incorporó en su lecho, y al notar que las lágrimas ardientes, grandes, pausadas, resbalaban por su rostro, las dejó ir, sin vergüenza, humilde y feliz, ¡oh!
Así supo que tal amante no podía pretenderla, y si esto por una temporada la asestó y la obligó a esquivar las miradas ansiosas de aquel señor, poco a poco volvió a la acariciada costumbre y, con más intensidad y frecuencia que nunca, se dejó adorar y pagó con los ojos aquella firmeza del que no esperaba nada.
Entonces los fariseos se dijeron entre sí: «¿Veis cómo no adelantáis nada?, todo el mundo se ha ido tras él.» 20. Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta.
Que hubiese guerras en los tiempos bárbaros y de atraso, en los cuales era preciso valerse hasta de la fuerza para hacer conocer al hombre cuál era el Dios a quien había de adorar, o el rey a quien había de servir...
Y he aquí que un etíope eunuco, alto funcionario de Candace, reina de los etíopes, que estaba a cargo de todos sus tesoros, y había venido a adorar en Jerusalén, 28.
Madre, io sobre todos te debo bendeçir, Laudar, magnificar, adorar e servir, Que de tan grant infamia me dennesti guarir, Que podrie tod el mundo siempre de mi reir.