afán


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  • sustantivo

Sinónimos para afán

ahínco

Sinónimos para afán

premura

Sinónimos

Ejemplos ?
Ni día ni noche para, pues la abrasa tanto el afán que Atlante le adultera, que ve siempre a Rogelio y se querella, mas ni ella a él reconoce, ni él a ella.
Se supone que los muchachos que asisten a la escuela, en específico a la secundaria, van impulsados por el afán de conocer y progresar.
Debo pues resumirla en que no hubo los tales 300 años de despotismo y arbitrariedad; hubo si, hacia fines del siglo XVIII y comienzos del XIX (los tiempos de Godoy) un descontento y afán reformista más o menos generalizado – no de independencia – dentro de la unidad de la monarquía.
Al acercarse las Navidades eran cortados árboles jóvenes, árboles que ni siquiera alcanzaban la talla ni la edad de nuestro abeto, el cual no tenía un momento de quietud ni reposo; le consumía el afán de salir de allí.
En los dos casos, el afán de poder de los Aztecas primero y el de los conquistadores europeos después, con la ambición y la codicia, fueron el caldo de cultivo en donde surgió la corrupción.
El poeta moderno, el cantor de las miserias presentes, de los vicios de nuestra sociedad, de las pasiones de nuestraas almas nutridas en un medio de corrupción y de incredulidad incomparables: el trovador de las dudas, de las decepciones, del desencanto actual, no busca el sillón académico, ni el "visto bueno" de las Universidades; sufre, se plañe y lanza sus cantos a los cuatro vientos sin otro afán que el de ser comprendido por los que, como él, se encuentran enfermos de idénticos males.
Sin embargo, les puedo garantizar que he actuado con absoluta honestidad y buena fe, movida solo por mis más profundas convicciones y el afán de servirle a mi pueblo.
A las claras ciudades de Asia volemos. Ya mi mente estremecida ansía vagar, ya alegres de su afán los pies cobran fuerzas. Oh dulces compañías de mis camaradas, adiós: a quienes, lejos a la vez de casa que partimos, distintas vías, diversamente, nos devuelven.
Yo callé resignado a sus reproches, que contarle mi aventura y el ardid de Fray Ambrosio para llevarme allí, hubiera sido poco galante. Ella me habló con los ojos secos, pero empañada la voz: —¡Ahora tanto afán en verme, y ni una carta en la ausencia!...
Dormía breves instantes, y despertábame con sobresalto, sintiendo aferrada y dolorida en un término remoto, la mano del brazo cercenado. Fué para mí todo el día de un afán angustioso.
Pero el enfrentamiento no termina ahí, y como una oligarquía renovada había hecho suyas las consignas liberales, en su afán por acelerar la gran expansión de las exportaciones desde el último tercio del siglo XIX, los movimientos reformistas y revolucionarios del siglo XX se adscribirían a nuevas concepciones políticas, que en sus versiones latinoamericanas tendrían, salvo en las más doctrinarias manifestaciones del anarquismo y el socialismo, un denominador común: el nacionalismo.
Y yo formaba parte de esos “místicos” que todavía creían en los “apostolados” magisteriales: difundir la luz del conocimiento, la paz fecundadora de creatividad y la vida justa para todos. (Lux, Pax, Vix) Por otra parte, ahí estaba la Escuela Normal Superior de México en pos de mi afán de superación.