alborada


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  • sustantivo

Sinónimos para alborada

albada

Sinónimos

diana

Sinónimos

Ejemplos ?
¿Copla en el agua dormida? ¿De monte en monte encendida, la alborada verdadera? ¿Rompe en sus turbios espejos amor la devanadera de sus crepúsculos viejos?
Aún no los bellos ojos apartaste Del bosque aquel que le ocultó a tu vista, Y del último adiós aún no enjugaste Las lágrimas hermosas, Tú más dulce a tu Óscar que las sabrosas Auras de la mañana, Siempre sola estarás; si entre las selvas Pirámide de hielo Reverbera a la luna, En tu ilusión dichosa Figurarás tu amante, Pensando ver su cota fulgurosa; Pasará tu delirio Y verterás al llanto de amargura Sola y desconsolada... «¡Ay! ¡Óscar pereció!», gemirá el viento Al romper la alborada, Y al ocultar el sol la sombra oscura De la noche callada.
Gavillas de ambiciosos recorrían el país, entregándose a toda suerte de manejos para escalar el poder. Y así llegó el 28 de diciembre, en cuya alborada estalló en Cochabamba una insurrección de cuartel.
Los ecos de la cándida alborada, que al mundo anima en blando movimiento, te demuestren del alma enamorada el dulce anhelo y el primer acento; el rumor de la noche sosegada, la noble gravedad del pensamiento, y las quejas del ábrego sombrío, la ronca voz del corazón impío.
También una tela urdimos con nuestros sueños dorados, y en largas horas de insomnio pasa la mente escuchando los ritmos y las cadencias de un canto, ¡qué hermoso canto! Pero viene la alborada, y anhelosos despertamos, ansiando vuelvan los sones de ese cántico soñado...
Desde entonces, cuando trinan las aves en la alborada, mientras que cantar las oye, ella ríe, llora y canta: «Aquel pajarito, madre, »que tiene el pico de plata, »el cuerpo de azul de cielo »y de oro fino las alas...» = Madre: el sitio en que mataron a mi padre los franceses, ¿no fue junto a los cipreses donde vas a la oración?
No eras tú, no, la que su aliento enfermo Daba á los lirios que en las tumbas brotan Al frío del suspiro de la muerte; Yo te descubro allí, radiosa y fuerte, Al verter en el lienzo de la noche Las tintas del color de la alborada, Y en el foco febril de tu mirada, Volvernos, con el sol de nuestra historia, Ese calor de libertad preciada Que el bronce rompe de la flor sagrada Y fecundiza el germen de la gloria.
Les propongo sigamos luchando, como decía nuestro cantor Alí Primera, “por la alborada de un mundo nuevo”, de una Patria Independiente y Socialista donde podamos vivir viviendo, inspirados en los más altos valores del humanismo.
VI Al interno girar de sus silencios rotos impregnados de insólitos murmurios huecos vislumbró las apariencias tenues de peregrinos fetos... arcángeles orando por sus muertos: alborada sin alba gime por ellos...
III Se evaporó de su ludíbricos recintos en aquella alborada de vergeles donde efebos renovantes se perdieron en las quimeras de sus humos...
Joya por los celestes artífices labrada, y para la que dieron sus luces la alborada, su blanca espuma el mar, los invisibles ángeles las gasas de sus velos y el aire los perfumes y aromas de los cielos robados al pasar.
XX Acababa Morán de levantarse al día siguiente, cuando a la media luz de la alborada vio llegar a su casa a la negrita Adelfa que le traía un pe­dazo de papel arrancado de una libreta.