almacenero


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Sinónimos para almacenero

almacenista

Sinónimos

Ejemplos ?
En el año 1874 llegó a Rosario con dieciséis años. También en dicha ciudad, se desempeñó como almacenero y retomó sus estudios en el Colegio Nacional N°1.
A pesar del crecimiento explosivo de este holding, su principal accionista sigue considerándose como "un almacenero de corazón", según el mismo ha declarado.
Simultáneamente Moreira le había prestado de palabra, como se hace en el campo, diez mil pesos al almacenero Sardetti, pero cuando aquel le pidió la devolución del préstamo, el pulpero comenzó a eludirlo.
Nacido en Hurstville, Brabham fue un australiano de segunda generación, hijo de un almacenero del suburbio de Hurstville, Nueva Gales del Sur, Sídney.
El virrey resolvió entonces que se depositasen los dos cajones en la aduana y que con copia del expediente se enviasen muestras a España para que Carlos III sentenciase; e igual medida se adoptó con otros cuatro cajones, conteniendo quinientos setenta y seis pares, consignados a don Manuel Zaldívar, almacenero del portal de Escribanos.
Al almacenero le gustó la ocurrencia, y le vendió por un peso los cinco kilos de maní, fiándole por veinte centavos un buen lío de papel de estraza para hacer los cartuchos.
Vino el día en que el muchacho calculó que con los pesitos que ya tenía le haría más cuenta comprar, lo mismo que el almacenero, una bolsa entera de maní crudo y una resma entera de papel de estraza; pero, para llegar a realizar tan importante operación, los recursos materiales eran lo de menos; pues era preciso también atreverse a entrar en uno de esos grandes y suntuosos almacenes, donde cargan y descargan continuamente carros inmensos, numerosos peones de imponente corpulencia, haciendo rodar por la acera esas barricas tan amenazadoras para las piernas de los transeúntes, o llevando al hombro bolsas pesadas y cajones de todo tamaño.
El almacenero lo sobra desde el otro lado del vidrio, y tras de la reja de la caja, y piensa maldiciéndolo: -Estos hijos del país...
En la actualidad el gremio de almaceneros está compuesto en su mayoría por comerciantes ibéricos, pero hace quince y veinte años, la profesión de almacenero en Corrales, la Boca, Barracas, era desempeñada por italianos y casi todos ellos oriundos de Génova.
Chusma llamaban al almacenero que pretendía cobrar sus habichuelas, chusma a la tendera a quien habían sonsacado unos metros de puntillas, chusma al carnicero que bramaba de coraje cuando por entre los postigos, a regañadientes, se le gritaba que "el mes que viene sin falta se le pagaría".
Sus conocimientos en aritmética inmediatamente puestos en práctica le demostraron que de cada kilo sacaba el hombre cincuenta paquetes de a 0,02, es decir, un peso y que, por consiguiente, ganaba setenta centavos en cada kilo de maní, y ese cálculo le abrió horizontes sin límite. Se le ocurrió preguntar al almacenero cuánto le cobraría si le comprase en una sola vez cinco kilos de maní.
—¡Tan-tan! ¿Tienes medias coloradas, blancas y negras? El almacenero contestó: —¿Cómo dice? ¿Coloradas, blancas y negras? No hay medias así en ninguna parte.