amapola


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  • sustantivo

Sinónimos para amapola

ababa

Ejemplos ?
Aquella circunspección con que empecé a tratarla tan luego como salimos del templo de Momo, le agradó mucho... Dígolo porque se puso encendida como una amapola.
Morada es su cara como el muguete, En sus hombros blancos alas se despliegan Y su talar brilla como la plata; En su mano pequeña guarda el vaso Del sueño... En su frente hay flores rojas de amapola.
En lo corrido de mi gobierno hemos erradicado 174.000 hectáreas de coca y 19.800 hectáreas de amapola; hemos destruido 1.732 laboratorios y 305 pistas clandestinas, y hemos incautado más de un 1 millón 800 mil kilos de insumos sólidos y 2 millones 400 mil galones de insumos líquidos, entre otros dicientes resultados.
Las fuerzas armadas cumplieron eficazmente, con importantes tareas sociales, entre otras, reparar escuelas, construir y conservar caminos, plantar árboles, cuidar la riqueza forestal del país, destruir sembradíos de mariguana y amapola, alfabetizar y prestar ayuda en casos de desastre.
Ellos no son sino cauces de transmisión, adecuada o inadecuada, de las impresiones sensoriales. Es en el cerebro donde la amapola es roja, donde la manzana es aromática, donde canta la alondra.
"Todo está de rodillas y en el polvo las frentes; mi vida es la amapola pasional, y su tallo doblégase efusivo para morir debajo de tus ruedas".
Vértigo de asambladura y amapola de sadismo: ¡yo sumaré a tu guarismo unitario de Gusana la equis de mi Nirvana y el cero de mi ostracismo!
Y Augusto se decía: «¿Podré resistirlo?, ¿no me pondré rojo como una amapola o blanco cual un lirio cuando sus ojos llenen el hueco de esa puerta?, ¿no estallará mi corazón?» Oyóse un ligero rumor, como de paloma que arranca en vuelo, un ¡ah!
Viérais entonces a ésta cambiar su tez de marfil por otra de encendidísima amapola; y este rubor ardiente, instantáneo, que ascendía como ola vital a aquella frente tan honesta, sería para el jinete -si lo pudiese comprender- cosa más dulce y lisonjera que todos los triunfos obtenidos sobre adversarios duchos en rendirse y contra fortalezas que rabiaban por facilitar al sitiador sus llaves.
Vértigo de ensambladura y amapola de sadismo: ¡yo sumaré a tu guarismo unitario de Gusana la equis de mi Nirvana y el cero de mi ostracismo!
Deja que ruede libre tu cabello como la linfa que desborda el cauce, para que caiga en torno de tu cuello como el follaje alrededor del sauce; para que flote, resplandor de aurora sobre tu rostro que el sonrojo empaña como esas tintas con que el sol colora la nieve que circunda la montaña; para que al soplo de mi aliento vuele y tu ígneo labio, cuya esencia adoro, ría a través cual la amapola suele, roja y vivaz, en el trigal de oro.
A Itálica otro dia nos irémos: y columpiarse la amapola roja, y los viciosos cardos mirarémos, Y el verde musgo que el relente moja, sobre la hundida funeral grandeza de esos escombros que cantó Rioja.