andrajo


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  • sustantivo

Sinónimos para andrajo

calandrajo

Ejemplos ?
Efectivamente, dudo que en el reino vegetal exista un monstruo más hermoso y repelente que esta flor histérica, y tan caprichosa, que la veréis bajo la forma de un andrajo gris permanecer muerta durante meses y meses en el fondo de una caja, hasta que un día, bruscamente, se despierta, se despereza y comienza a reflorecer, coloreándose con las tintas más vivas.
Diamante cojeaba atrozmente y por su vieja y oscura piel corría un estremecimiento doloroso producido por el contacto de los rayos del sol, que desde la comba azulada de los cielos parecía complacerse en alumbrar aquel andrajo de carne palpitante para que pudieran sin duda distinguirlo los voraces buitres que, como puntos casi imperceptibles perdidos en el vacío, acechaban ya aquella presa que les deparaba su buena estrella.
Negras locomotoras jadean arrastrando su gusano de acero y de madera. ¡Hombre del andrajo, te redimes sudando! Estación de las Pulgas, manufacturas, fábricas rojizas.
Y con todo esto, sola, pobre, abandonada, retorciéndose de sufrimiento y de tortura, la mujer sentía por momentos que se estremecía de esperanza y de gozo. Andrajo de humanidad tirado en un rincón, olvidado, barrido, por decirlo así, de entre sus semejantes, la infeliz iba a dar vida, a producir, por el desgarramiento de sus entrañas, un nuevo ser.
Los milaneses adheridos a este credo recibían el nombre de patarini (patarinos o patarines), por su procedencia de Pataria, una calle de Milán muy frecuentada por grupos de menesterosos (pataro o patarro aludía al andrajo).
(Traducción) En la limpia capital de nuestra Guipúzcoa a plena luz del día hay mucho que ver; cristianos (personas) adultos del mismo modo que niños, casi poniéndose igual que como nacieron; en mitad del verano en el pueblo de San Sebastián parcos de apariencia un andrajo en la cintura y todo lo demás en pelota picada.
l lumpemproletariado (del alemán: Lumpen: 'andrajo/so'; algunas veces escrito lumpenproletariado y también conocido formalmente en español como subproletariado) es un término marxista de origen alemán con el que se designa a la población situada socialmente al margen o debajo del proletariado, desde el punto de vista de sus condiciones de trabajo y de vida, formado por los elementos degradados, desclasados y no organizados del proletariado urbano, así como aquella parte de la población que para su subsistencia desarrolla actividades al margen de la legalidad o en la marginación social (mendicidad, delincuencia, prostitución, etc).
Por todo mueble podían tener un banquillo cubierto de un andrajo de lana, o un asiento improvisado con un tablón apoyado sobre los cuernos de dos cráneos de toro.
En la transición a la década de 1940, destacó Ester Cosani, con Leyendas de la vieja casa, Para saber y contar, Las desventuras de Andrajo y Cuentos a Pelusa (1938 - 1943).