apremiar

(redireccionado de apremiada)
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  • verbo

Sinónimos para apremiar

oprimir

Sinónimos

dar prisa

Sinónimos

Antónimos

Ejemplos ?
«Pagar la suma total de ocho mil francos.» E incluso más abajo, se leía: «Será apremiada por toda vía de derecho, y especialmente por el embargo por vía ejecutiva de sus muebles y efectos.» ¿Qué hacer?...
Que no se permitirá que ninguna persona maltrate de obra ni de palabra á los cristianos ó cristianas que antes destas capitulaciones se hobieren vuelto moros; y que si algun moro tuviere alguna renegada por mujer, no será apremiada á ser cristiana contra su voluntad, sino que será interrogado en presencia de cristianos y de moros, y se seguirá su voluntad; y lo mesmo se entenderá con los niños y niñas nacidos de cristiana y moro.
En todos los casos en que el tribunal designe a los peritos, los honorarios de éstos se cubrirán por mitad por ambas partes, y aquélla que no pague lo que le corresponde será apremiada por resolución que contenga ejecución y embargo en sus bienes.
En 1878, apremiada por el Estado para que concluyera sus proyectos en marcha Noroeste se declaró en quiebra tras un intento de fusión con MZOV que no prosperó.
Más tarde la casa siguió creciendo y apremiada por las estrechez del local quedando muy pequeño para alojar a los recogidos que cada vez iban en aumento, se obtiene de un vecino adinerado -Francisco Mendoza Cisneros- la donación de un terreno en el cual se levantó una capilla, la que entró en servicio de culto el 1 de abril de 1678.
Cada sección opera la misma maniobra y se dobla inmediatamente sobre los lados para dar paso a la que la sigue. La cabeza de la columna enemiga, apremiada, rechazada por nuestras tropas, aplasta su propio centro contenido por la cola.
C., y la invasión de Epidauro por parte de los aliados, Esparta fue apremiada a tomar una acción contra ellos, apurados por el hecho que Corinto y Beocia pudieran desligarse de su alianza y que todo el Peloponeso pudiera ponerse en su contra.
Este documento obligaba al silencio a los miembros del tribunal y al Ordinario reforzándolo con las graves penas canónicas, pero no imponía el silencio para la víctima. Al contrario, la víctima era apremiada a denunciar el delito.
En 2010 se publicó La promesa, una novela que Ocampo empezó alrededor de 1963 y que, con largas interrupciones y reescrituras, terminó entre 1988 y 1989, apremiada por su enfermedad.
Fue en la década de 1850 cuando tomó una mayor conciencia social y fijó las bases de su futuro proyecto urbanístico, al ver cómo la ciudad, apremiada y ahogada por las murallas que la rodeaban, no podía crecer ni física ni higiénicamente.