arar


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo

Sinónimos para arar

Sinónimos para arar

aricar

Ejemplos ?
10¿O dícelo enteramente por nosotros? Pues por nosotros está escrito: porque con esperanza ha de arar el que ara; y el que trilla, con esperanza de recibir el fruto.
-¡Ay Gildo!, yo sé arar, sé partir leña, sé rozar, sé armar un seto y correr tras el ganado; pego una bofetada al lucero del alba; pero no sé pelear contra mi padre.
Durante toda la semana, Colás el Chico tenía que arar para el Grande, y prestarle su único caballo; luego Colás el Grande prestaba al otro sus cuatro caballos, pero sólo una vez a la semana: el domingo.
Pero pasó más gente que lo saludó con un gesto de la cabeza y nuestro hombre, muy orondo, pensando que era realmente de buen ver el que tuviese cinco caballos para arar su campo, volvió a restallar el látigo, exclamando: «¡Oho!
¡Qué inmenso talento el del primer bienhechor de la Humanidad que discurrió limpiar el suelo de plantas inútiles y nocivas; que desmenuzó la tierra y la peinó con sus rudos instrumentos, dejándola fina y jugosa, con las entrañas abiertas a la fecundación atmosférica; que abrió en ella surcos y depositó las semillas para la reproducción de la vida, sirviéndole tal vez de inspiración en esta obra el recuerdo del choque sexual, del encontronazo grosero, del arar en carne viva, que perpetúa la existencia de las especies animales!...
La lista es tan numerosa, que absorbería todo nuestro espacio: ¿qué necesitamos decir, si a lo que va dicho añadimos que el artículo permite la entrada en México de cuanto un pueblo necesita para arar toda su tierra, y sembrarla toda, y alimentar a los agricultores mientras produce, y remover y exprimir las aguas de los ríos, y penetrar y hacer saltar las ricas minas de todos sus montes?
¡Salgan y lleguen en buen hora, dominando los elementos, las velas que el marino adora, y los steamers humeantes que conducen los alimentos, la carga de los fabricantes, los ejércitos de emigrantes, el designio, el brazo que va a arar, sembrar y producir en el latifundio, en el pago, partan las naves de Cartago y arriben las naves de Ofir!
Cuando supo don Mateo que iban a arar la tapera, se le acercó a don Nicolás y le explicó que necesitaba para los bueyes ese retazo de pasto tierno, el único en todo el campo por haber estado ahí la única población, durante muchos años, en tiempos que sólo los indios cruzaban por esas pampas.
La extensión era mucha, pues de todo su lote no había dejado sin arar una sola hectárea; el trigo maduró bien y dio un peso excepcional, consiguiendo el precio más alto de plaza.
Les dijo que en la Pampa se iban a morir de hambre, de sed y de cansancio; que no habían nacido para arar tierra; que la langosta, la piedra, las heladas siempre lo destruían todo, que antes de un mes iban a volver avergonzados y más pobres que nunca.
Pero todo esto no era arar, y los vecinos se burlaban de lo lindo de esos puebleros que venían a meterse a agricultores sin ser capaces de distinguir siquiera el trigo de la cebada; ni faltó un chusco para bautizar las mil seiscientas hectáreas de que disponían los recién venidos con el nombre de «Chacra de los improvisados».
Cosa muy fácil le hubiera sido al Omnipotente ordenar que el algodón, el lino, el cáñamo, la seda, saliesen de la vividora encina, o de la secularia ceiba; y de esta suerte nos libraba de la pensión de arar, regar, cosechar, y beneficiar todos los años, lo mismo que el primero.