argucia


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Sinónimos para argucia

sutileza

Sinónimos

Sinónimos para argucia

falacia

Ejemplos ?
También se recurrió a la argucia de las tiras metálicas en el transcurso de la Operación Glimmer, durante la que el Escuadrón n.º 218 de la RAF las arrojó sobre Boulogne-sur-Mer con el mismo objetivo.
Mientras unos lo ven simplemente como una argucia del argumento para postergar la acción, otros ven tras este proceso una compleja gama de problemas éticos y filosóficos alrededor del fratricidio, la venganza preparada y el deseo frustrado.
El tratado de comercio firmado por Calonne con Inglaterra es un juego de engaños: la Gran Bretaña de William Pitt no ha conseguido vengarse del rey de Francia por haberle hecho perder sus colonias americanas y el tratado no es más que una argucia dilatoria para preparar mejor esa venganza.
La argucia nos mostró con que se engaña su olfato y antes fue de él aprendida, y el vestir con la piel que era artimaña por si palpaba el Ogro a la salida.
Así hizo al fin, y, porque dar respuesta no pudiese a la argucia antes urdida, lo dejamos sin armas ni caballo y aquí vengo con ella, y aquí os hallo.» Podría haberse jactado que un tal cuento era historia falaz pero engañosa, y que a excepción de hurtar arma y jumento no había cosa en ella a él dañosa; si no hubiese adornado el argumento tanto que la volviese sospechosa: creíble en todo es, mas no que arguya que aquella mujer es hermana suya.
se vea forzada ante el poder político gubernamental a presentar los diversos planteamientos jurídicos que reivindican y rehabilitan la consecución de los llamados bienes de uso y usufructo, pertenecientes antes del 1936 a la C.N.T., con documentos fehacientes y con hechos evidentes y populares la Organización Confederal, no debe renunciar jamás a propagar, exigir y reintegrar desde el punto de vista visceral de que, a cualquier argucia burguesa y seudojurídica presentada por el poder establecido, oponer la convicción humana de la recuperación del patrimonio, no solamente histórico de la C.N.T., sino también el perteneciente a todos los trabajadores y marginados de lo estrictamente productivo.
Sostenía que, aunque la ley era obligatoria en el caso de los censores durante cuyo periodo de mandato se aprobó, pues fue después de haber sido aprobada por el pueblo cuando se convirtió en ley, y solo lo que ordena el pueblo es ley; no obstante, ni él ni ningún otro de los que habían sido designados censores con posterioridad a aquella ley estaban obligados por ella. Esta argucia por parte de Apio no convenció a nadie.
Dado que la soberanía reside en el pueblo, este puede por sí mismo dirigir el Estado, sin necesidad de delegar su soberanía, tal como en la práctica sucede con la democracia representativa o indirecta, esta dirección del Estado está indisolublemente unida a la búsqueda del bien común, y no como en la democracia representativa en la que, bajo la argucia de la libertad individual, con el camuflaje de la “igualdad de oportunidades” y el acicate de la competitividad, se legitima el interés de grupos minoritarios contrapuestos al interés general de la sociedad.
116 Sin pedir autorización al Congreso y mediante una argucia, se convirtió el colapso bancario en deuda pública Para financiar el salvamento discrecional de los bancos, el gobierno recurrió a un subterfugio legal: avaló los pasivos mediante “deuda pública contingente”.
Mientras la Cancillería hacía esta declaración, la prensa limeña atacaba rudamente a los países mediadores y tergiversaba, a su antojo los motivos de la Mediación, calificándola de extemporánea y excitando los ánimos del gobierno peruano, manifestando de que el Perú no debía abandonar su tesis, diciendo que el problema fronterizo era puramente un arreglo de línea divisoria, y que, en tal virtud, jamás debía renunciar las ciudades y territorios ocupados. ARGUCIA Y ARDIDES DIPLOMATICOS, A UZANSA NAZI Como siempre el Perú, manifiesta ahora también su vieja táctica política: pleitea, huye de la discusión, alega, lanza la piedra y esconde la mano.
324 poemas breves. Valladolid: Junta de Castilla y León, 1987. Última argucia de la razón práctica. Cádiz: 1989. El final de la contemplación.
Al comenzar el movimiento a favor de la restauración monárquica, se mostró a favor de ella para evitar ser arrestado pero siguió tramando en contra de Yuan, siendo vigilado. Gracias a una argucia novelesca logró huir de la capital y trasladarse a Tianjin.