arrobar

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Búsquedas relacionadas con arrobado: ribereño
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  • pronominal

Sinónimos para arrobar

extasiarse

Sinónimos

Ejemplos ?
Notó asimismo la curiosa lavandera que el príncipe de las esmeraldas apenas comía, aunque sus familiares le rogaban que comiese, y que se mostraba melancólico y arrobado, exhalando a veces de lo más hondo del hermosísimo pecho un ardiente suspiro.
Todo lo que no es Ibáñez parece que la interesa; hasta el son con que la lámpara húmeda chisporrotea. Pero el mozo allí se está y arrobado la contempla, y dos lágrimas de fuego por las mejillas le ruedan.
La chica, arrullada, embelesada, cerraba los ojos; y aun sabiendo desviadas aquellas flechas de amor, les oponía su corazón arrobado, por­que quien las lanzaba era Morán.
Dicho esto, desapareció Cristo, dejándolo lleno de tal alegría y dulzura de espíritu y elevación del alma, que día y noche estaba absorto y arrobado en Dios.
El dueño del campo, arrobado en la contemplación de estos preliminares, algo solemnes para él, que los costea, queda ahí, de pie, inmóvil, las manos cruzadas, teniendo del cabestro el caballo, como esperando órdenes, la fisonomía seria, las cejas fruncidas, la boca hecha geta, y los ojos como adormecidos por la misma acuidad del interés con que los contempla, sin entender.
CAPÍTULO XLVII Un santo hermano a quien, cuando estaba para morir, se apareció la Virgen María con tres redomas de electuario y lo sanó En el mismo eremitorio de Soffiano hubo antiguamente un hermano menor de tan gran santidad y gracia, que parecía totalmente endiosado y frecuentemente estaba arrobado en Dios .
Una vez sobre todo, la llama del amor divino encendió su corazón de manera extrema, y duró esta llama en él por tres años; en este tiempo recibió admirables consolaciones y visitas divinas, y con frecuencia quedaba arrobado en Dios; en una palabra, parecía todo inflamado y abrasado en el amor de Cristo.
Mientras duraban estos abrazos y besos, el hermano Juan percibió tal fragancia divina que todas las esencias aromáticas del mundo reunidas juntas hubieran parecido malolientes en comparación de aquel perfume; y el hermano Juan quedó con él totalmente arrobado, consolado e iluminado, y ese perfume permaneció en su alma durante muchos meses.
Por lo cual, cuando elevó la hostia y el cáliz consagrado, quedó arrobado fuera de sí, y, estando el alma privada de los sentidos corporales, su cuerpo cayó hacia atrás, y, de no haber sido sostenido por el guardián, que estaba detrás de él, se hubiera desplomado en tierra de espaldas.
Entonces acudieron los hermanos y los seglares que estaban en la iglesia, hombres y mujeres, y lo llevaron como muerto; y los dedos de las manos estaban contraídos tan fuertemente, que a duras penas podían ser extendidos o movidos. Y de esa manera permaneció yacente, o desvanecido o arrobado hasta tercia.
Torna a hacerlo en 1962, al encargarle don Manuel Aznar la sección “La calle y su mundo”, que firma Ero, rememorando a su paisano el monje Bernardo que estuvo tres siglos adorando a la Virgen y escuchando arrobado el canto delicioso de los pájaros.
Pero la imagen del Neverí es superior, porque la abundancia vegetal de altas proporciones y la existencia de profundas laderas circundantes, le adicionan encantos que, más adelante, a la altura de la primera compuerta donde se controla el nivel de aguas que debe satisfacer la demanda del curso del vital líquido que va a ser tratado en la Planta Cunaguaro y las que retornan al cauce del gran río, producen infinitas sensaciones en el arrobado visitante.