arrobamiento


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Sinónimos para arrobamiento

Ejemplos ?
En mi concepto, la «señorita» era la auténtica expresión de pureza, perfección y candidez. A su lado yo no conocí el deseo, sino la inquietud de un arrobamiento delicioso que me llenaba de lágrimas los ojos.
El farmacéutico tenía en el semblante una expresión de arrobamiento como la que se ve en las tricromías populares, en las que aparece un santo arrodillado con el canto de las manos apoyado en el pecho.
Fija en el sol en dulce arrobamiento el águila se eleva al firmamento, desde el rudo peñón en que se posa, y en jirones la nube tempestuosa desgarra con intrépido ardimiento.
CAPÍTULO XXVIII Cómo el hermano Bernardo tuvo un arrobamiento, en el que permaneció desde la madrugada hasta la hora de nona Cuánta gracia concede Dios muchas veces a los pobres evangélicos que abandonan el mundo por amor de Cristo, lo demuestra el caso del hermano Bernardo de Quintavalle, el cual, desde que tomó el hábito de San Francisco, era con mucha frecuencia arrebatado en Dios al contemplar las cosas celestiales.
Era una preocupación continua y un arrobamiento permanente, según iba marcándose más la semejanza con la esposa que había perdido, al desaparecer las formas redondeaditas de bebé, y espigar los seis años en prolongaciones de líneas y transformación de bucles en trenzas.
¿Crees tú que los echaremos? Tal dijo Angustias mirando a don Jorge de Córdoba con angelical arrobamiento. El pobre Capitán se sintió morir de ventura; un río de lágrimas brotó de sus ojos y exclamó, estrechando entre sus brazos a la gallarda huérfana: -¡Conque estoy perdido!
Lucía se alejó y el salvaje, lleno de un santo y religioso arrobamiento, permaneció arrodillado contemplándola hasta que la perdió de vista; después abrazó el tronco del árbol donde Lucía había estado recostada, y besó el lugar donde había descansado su cabeza.
Era ya casi de día, y al mirar, lleno de arrobamiento, al ángel que tenía a mi lado, se me ocurrió repentinamente la idea de que era aquella la primera ocasión, desde que conocía a Eugenia, en que podría disfrutar de una inspección a su belleza a plena luz.
La blanca luna le oyó y olvidándose de la aurora se detuvo en el cielo. La rosa roja le oyó; tembló toda ella de arrobamiento y abrió sus pétalos al aire frío del alba.
Una sed mito erótica se percibe en cada uno de sus poemas y una pasión desorbitada los mueve en una potente emotividad orgasmática, donde la culebra sexual se sublima en un arrobamiento místico: entrega insólita, en nuestro tiempo, a lo inalcanzable.
¿Ni la has visto en celeste arrobamiento toda llena de hechizos, cuando deja flotar en áureos rizos su rica trenza desatada al viento?
Los ojos fijos en tierra, la tez rugosa, amarilla, en la palma la mejilla, siempre en el mismo lugar, siempre en la misma postura, en el mismo arrobamiento, sin voz y sin movimiento, sin aparente razón; insondable el alma viva tras aquella estampa muda, una cifra es de la duda de imposible comprensión.