asaltar


También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para asaltar

saltear

sobrevenir

Ejemplos ?
Sólo tenemos por delante el ejército. Los cuarteles se pueden asaltar de noche. Secuestrado el pañol de armas, fusilados los jefes y ahorcados los sargentos, con diez hombres nos podemos apoderar de un cuartel de mil soldados siempre que tengamos una ametralladora.
Este concepto de la revolución, hijo de la más pura demagogia, patrocinado durante docenas de años por todos los partidos políticos que han intentado y logrado muchas veces asaltar el poder, tiene aunque parezca paradójico, defensores en nuestros medios y se ha reafirmado en determinados núcleos de militantes.
Que se compare a estos parisienses, prestos a asaltar el cielo, con los siervos del cielo del sacro Imperio romano germánico-prusiano, con sus mascaradas antediluvianas, que huelen a cuartel, a iglesia, a junkers y, sobre todo, a filisteísmo.
Distintas personas, que en su mayor parte pertenecen a la categoría de las que, por su hábito al menos, no debieran librar otras batallas que aquellas en que se obtiene la bienaventuranza, armadas de garfios y escaleras, tratan de asaltar la carreta, se empujan unas a otras, boxean, y caen al fin bajo las ruedas.
Roba al Banco de Francia 25 millones de francos, compra al general Magnan por un millón y a los soldados por 15 francos a cada uno y por aguardiente, se reúne a escondidas por la noche con sus cómplices, como un ladrón, manda asaltar las casas de los parlamentarios más peligrosos, sacándolos de sus camas y llevándose a Cavaignac, Lamoriciére, Le Flô, Changarnier, Charras, Thiers, Baze y otros, manda ocupar las plazas principales de París y el edificio del Parlamento con tropas y pegar, al amanecer, en todos los muros, carteles estridentes proclamando la disolución de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado, la restauración del sufragio universal y la declaración del departamento del Sena en estado de sitio.
De todas partes está rodeada de un número muy grande de isletas, a las cuales llaman cayos; sírvense los piratas de ellas para refugio y citación de sus juntas y para asaltar más a gusto a los españoles.
Sin saber qué hacía y por ocupar el tiempo llamó a Liduvina y al verla ante sí, tan serena, tan rolliza, sonriéndose maliciosamente, fue tal y tan insólito el sentimiento que le invadió, que diciéndole: «¡Vete, vete, vete!», se salió a la calle. Es que temió un momento no poder contenerse y asaltar a Liduvina.
No había que pensar en asaltar las casas y era casi imposible que grupos de ciudadanos, sin disciplina, pudieran ejecutar empresa semejante, bajo los ojos de la policía, a la misma hora en que los cuerpos se ponían en marcha y en una zona que las fuerzas de la revolución no dominaban todavía; pero se persistió en llevarla a cabo, por lo menos en lo que tocaba al general Roca y al general Levalle.
Nos tomamos una población, entonces tal organización pone tantos pelotones para retener los refuerzos, a tal organización le toca poner tantos compañeros para asaltar el puesto y tal otra le toca poner tantos para refuerzos, punto.
La necesidad en que estaba el Gobierno de mi cargo de atender a la guarnición de las poblaciones para no dejarlas expuestas al pillaje, de continuar la campaña contra los grupos de rebeldes y criminales que merodeaban en la parte septentrional de la República, de atender a la pacificación de Oaxaca donde había varios núcleos de trastornadores que era preciso desbaratar, y la imposibilidad de tener grandes destacamentos en todas las líneas de fierro que 'atraviesan el territorio y que tienen una extensión muy considerable, fueron circunstancias que dieron ocasión propicia a los enemigos del orden para asaltar trenes de pasajeros y de carga, incendiar estaciones y ejecutar otros atentados.
Cuando de noche en solo lecho y frío, de donde vivo desterrado el sueño y que humedece de mi llanto el río, revolviéndome inquieta a todos lados en los ásperos linos; las almohadas teniendo entre mis brazos enlazadas, cual no puedo tus miembros adorados, espantosa memoria de repente viene a asaltar mi mente de que en el punto mismo en que me abraso con solitario amor no satisfecho...
El día siguiente muy de mañana partieron para la mar llamada el lago de Maracaibo con todos sus navíos, donde ancoraron otra vez, y condujo toda su gente a tierra para asaltar la fortaleza llamada de la Barra, que consiste en algunos grandes cestos de tierra puestos en una eminencia, en donde plantaron diez y seis piezas de artillería apoyadas alrededor de otros montones de tierra para encubrirse dentro.