asesinar


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  • all
  • verbo

Sinónimos para asesinar

matar

Sinónimos

Sinónimos para asesinar

afligir

Sinónimos

Ejemplos ?
El propio Hernán Cortés mandó asesinar a Fray Juan de Tecto, sacerdote que envío el rey de España y que trató de proteger a Cuauhtémoc, motivo por el cual fue ejecutado.
Uno supone que habla con seres racionales y resulta que no, que acostumbrados a comprar, corromper, imponer, romper y asesinar todo lo que se les pone enfrente, asumen, frente a la dignidad, la pose del comerciante taimado que busca el mejor precio de lo que quiere obtener.
Porque no hay derecho, después de haber asesinado por mantener la dictadura en el poder, asesinar luego o conspirar luego, para derrotar la libertad e implantar la tiranía.
Despechado Machicao, aceptó la comisión de ir á Tumbes con treinta hombres y asesinar al virrey; pero, frustrada su empresa, se apoderó de algunos buques, entregándose á mons- truosas piraterías en la costa.
Fue un delincuente, respetable señor del Banco de Comercio, creador de la Fundación Jenkins, hombre honorable, sí; contrabandista de alcoholes en sus inicios, cónsul de los Estados Unidos que se autosecuestra tratando de crear problemas al gobierno de Venustiano Carranza con el gobierno de los Estados Unidos, acumula dinero, se hace del ingenio de Atencingo y va creando un imperio, un imperio primero local en Puebla, que se va extendiendo, incursiona en las salas cinematográficas, después en la producción cinematográfica y finalmente en la banca, y como dueño del ingenio de Atencingo manda asesinar a Porfirio Jaramillo, hermano de Rubén Jaramillo, por que estaba organizando a los trabajadores de ese ingenio.
Luzardo sonrió compasivo; pero, insistiendo en el propósito de sondear al compañero inquietante, agregó, sin perderlo de vista: —Dicen que es una mujer terrible, capitana de una pandilla de bandoleros, encargados de asesinar a mansalva a cuantos intenten oponerse a sus designios.
Al acero responda el acero y la amistad a la amistad En el pecho antillano no hay odio; y el cubano saluda en la muerte al español a quien la crueldad del ejercicio forzoso arrancó de su casa y su terruño para venir a asesinar en pechos de hombre la libertad que él mismo ansía.
Al asesinar a 77 personas en 2011, el asesino en masa noruego Anders Breivik buscaba expresamente desestabilizar la sociedad tolerante de Noruega dividiendo a las comunidades locales y provocando una reacción exagerada.
El que asesina sacerdote o le saca sangre por mal, está condenado en vida: queda, ahí mismo, poseído del demonio, y echa a morder que ni perro rabioso, hasta que muere de la rabia. Por eso inventaron los herejes, ya que no podían asesinar al vicario, el embeleco de la misa.
Se han mandado emisarios pagados a sueldo por el go­ bierno, para excitar a los salvajes a asesinar a los habitantes de nuestras fronteras, expuestos sin defensa a la hacha y al tomahawk de esos bárbaros sin piedad.
Este gran crimen no se olvida tan fácil y es una muestra de cómo los malos gobiernos no se tientan el corazón para atacar y asesinar a los que se rebelan contra las injusticias.
Aprovechando de que el 29 de septiembre, fiesta de San Miguel Arcángel, era costumbre que indios y negros formasen comparsas, para las que amos y patrones les prestaban escopetas y sables, se proponían, a la vez que incendiar cuatro extremos de la ciudad y desbordar uno de los brazos del río, asesinar sorpresivamente en medio del barullo de las llamas y de la inundación al virrey y a todos los españoles.