asolador


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Sinónimos para asolador

Ejemplos ?
Como dos perros de agudos dientes, adiestrados para cazar, acosan en una selva a un cervato o a una liebre que huye chillando delante de ellos; del mismo modo, el Tidida y Odiseo, asolador de ciudades, perseguían constantemente a Dolón después que lograron apartarle del ejército.
Al presente, Zeus me aborrece y cumple los deseos de Tetis, que besó sus rodillas y le tocó la barba, suplicándole que honrase a Aquileo, asolador de ciudades.
II A CÉSAR AUGUSTO Ya el padre de los dioses envió a la tierra bastante nieve y asolador granizo, y su encendida diestra, vibrando el rayo contra los sagrados templos, llenó de espanto a Roma y puso terror en el orbe de que volviese el funesto siglo de Pirra con sus monstruosos portentos; cuando Proteo condujo sus rebaños a las cimas de los montes, los peces quedaron suspendidos de las copas de los olmos, donde antes se recogían las palomas, y los tímidos gamos nadaron sobre el mar extendido por la campiña.
yo buscando un lenitivo leve en el dulce elixir de una esperanza, siento sin ver que a mi dolor se atreve el viento asolador de la mudanza: Las hojas, ¡ay!, de mi placer conmueve con el soplo voraz de su pujanza; y la acritud de un pensamiento triste, me grita sin cesar: «¡La fe perdiste!...
Levantóse Odiseo, asolador de ciudades, con el cetro en la mano (Atenea, la de los brillantes ojos, que, transfigurada en heraldo, junto a él estaba, impuso silencio para que todos los aqueos, desde los primeros hasta los últimos, oyeran el discurso y meditaran los consejos), y benévolo les arengó diciendo: —¡Atrida!
Hace nueve días que se suscitó entre los inmortales una contienda referente al cadáver de Héctor y a Aquileo asolador de ciudades, e instigaban al vigilante Argifontes a que hurtase el muerto; pero yo prefiero dar a Aquileo la gloria de devolverlo, y conservar así tu respeto y amistad.
Aquileo, con el corazón revestido de valor y dando horribles gritos, arremetió a los teucros, y empezó por matar al valeroso Ifitión Otrintida, caudillo de muchos hombres, a quien una ninfa náyade había tenido de Otrinteo, asolador de ciudades, en el opulento pueblo de Hida, al pie del nevado Tmolo: el divino Aquileo acertó a darle con la lanza en medio de la cabeza, cuando arremetía contra él, y se la dividió en dos partes.
Así el clemente, el poderoso Jove, Jamás permita que de nube parda Veloz centella, que tronando vibra, Sobre tu copa caiga: Así en tu rededor jamás Belona Tiña los campos con la sangre humana, Ni algún tirano asolador derribe Tu trono con su espada: Así el céfiro blando en tu contorno Jamás se canse de latir sus alas, De ti apartando el corruptor insecto Y el aquilón que brama.
Y no cesará mi enojo, ni dejaré que ningún inmortal socorra a los dánaos, mientras no se cumpla el voto del Pelida, como lo prometí, asintiendo con la cabeza, el día en que Tetis abrazó mis rodillas y me suplicó que honrase a Aquileo, asolador de ciudades.
El frío y el ocio han cristalizado otro ser con los despojos de mi ser pasado. ¡Cuánto profundo y asolador pensamiento, cuánta negativa ciencia adivinada sacaré de esta prisión!
Si pisáis altivos las humildes arenas de este suelo, no por siempre será, que la venganza su soplo asolador furiosa lanza y veloz las eleva por los aires, y ya las cambia en tétricos colosos que en sus fornidos brazos os oprimen, ya en abrasados mares que arrasan vuestros pueblos poderosos.
El palacio, la cabaña Son mi asilo, Si del ábrego el furor Troncha el roble en la montaña, O que inunda la campaña El torrente asolador.
No carecían aquéllos de jefe, aunque echaban de menos a su caudillo, pues los ordenaba para el combate Medonte, hijo bastardo de Oileo, asolador de ciudades, de quien lo tuvo Rena.
Que al lejos, como la sombra Del brazo airado de Dios, Avanza con dobles alas Nublado amenazador; Y con él nubes y nubes En apiñado escuadrón, Que encapotando los cielos Van a atropellar al sol. Allá, en su cóncavo seno; Brama oculto el aquilón, El trueno encerrado muge, Hierve el rayo asolador.
Muere protegiendo a Ginoza cuando enfrentaron a Makishima, dejando un dolor asolador en Ginoza.: Seiyu: Akira Ishida Un ejecutor de la Unidad 1.
Rumores de atrocidades. Caminé hacia el pueblo. Un terror indescriptible y asolador. Me contaron todo sobre ello. En privado, a puertas cerradas, estaban preocupados por si los polacos volverían.
Para 1951 Don Ricaldone reporta que tenía cifras de más de 1900 salesianos deportados, desterrados o en cárceles. Aún con ese panorama tan asolador en el mundo, los salesianos eran 15 mil para 1950.
El castillo conoció otras reformas desde 1719, fecha en la que pasó a ser posesión de la familia Schwarzenberg, primeramente en estilo barroco, en 1802 y después de un asolador incendio, en estilo clásico y a finales del siglo XIX, en el estilo neogótico que determina esencialmente hoy la imagen de la edificación, con su frontal de 3 torres.