atropellado


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  • adjetivo

Sinónimos para atropellado

Ejemplos ?
Púsose a mirar, y, por mejorarse de puesto, pasó de una parte a otra, a tiempo que no pudo huir de ser atropellado de un caballo, a cuyo dueño no fue posible detenerle en la furia de su carrera.
Sobre que en la Mancha estuvo por aquellos tiempos ninguna duda cabe, y allí debieron ocurrirle graves contratiempos. Unos afirman que, comisionado para apremiar a los vecinos morosos de Argamasilla, fue atropellado y puesto en la cárcel.
Y a la mañana siguiente Severo Llamas, pensativo, corrió a mirarse al espejo, y viéndose decaído, canoso, atropellado -viejo también, en suma-, se explicó perfectamente las misteriosas virtudes de la lima, y agarrándola tardíamente airado, la arrojó por la ventana.
Muchos caballeros le siguieron, lastimados de la desgracia de tan hermoso niño, porque luego salió la voz que el atropellado era Luisico, el sobrino del tal caballero, nombrando a su abuelo.
El calor sofocante, el polvo caústico, el infernal estrépito de los carruajes, el peligro de ser por ellos atropellado, los pillos callejeros y algunos otros mercaderes, el rescoldo de las bebidas, el veneno de los estancos, la brutalidad de los cocheros, el vandalismo de los revendedores, la inhospitalidad de todo el mundo, el materialismo, la usura de la civilización: éstas son para mí las únicas verdades de la corte.» Y eso que el buen hombre, gracias a su amigo, no había caído en la mayor ratonera de Madrid; no había sido martirizado en el más cruel de todos sus potros: en las casas de huéspedes; ni había, gracias a su corteza ruda y a su sencilla educación, visitado la corte por dentro .
Que, asimismo, usando el subterfugio que ellos mismos han denominado “resquicios legales”, se han dejado leyes sin ejecución, se han atropellado otras y se han creado situaciones de hecho ilegítimas desde su origen; 6.
A lo cual respondió el caballero que no tenía qué agradecelle, porque le hacía saber que, cuando vio al niño caído y atropellado, le pareció que había visto el rostro de un hijo suyo, a quien él quería tiernamente, y que esto le movió a tomarle en sus brazos y traerle a su casa, donde estaría todo el tiempo que la cura durase, con el regalo que fuese posible y necesario.
Permisión fue del cielo el haberle atropellado, para que, trayéndole a vuestra casa, hallase yo en ella, como espero que he de hallar, si no el remedio que mejor convenga, y cuando no con mi desventura, a lo menos el medio con que pueda sobrellevalla.
Pero cabe preguntar: ¿Qué ocurriría en cualquier país europeo en que la Corte Suprema de Justicia declara que el gobierno ha atropellado la ley y no ha acatado las sentencias judiciales?.
Pues bien, por boca de don Renán Fuentealba primero, y de don Patricio Aylwin después, como presidentes del Partido Demócrata Cristiano, se denunció que este Estatuto, que el Presidente juró respetar, fue constantemente atropellado.
Estas escapatorias causaban serios disgustos a Miguel, que antes de encontrar a su hermana ya imaginaba si se había caído al pozo, si la había atropellado algún caballo, o si la había robado un gitano de aquellos que solían pasar por el pueblo, para vender una cabalgadura en la ciudad próxima procurando engañar al más cándido de sus habitantes.
Pero el juez, don Pedro Machado, tuvo por fuerza que recibir la demanda de Bermúdez, que pedía daños y perjuicios por injurias, golpes y violación de domicilio, porque, sin provocación de su parte, Gancedo lo había atropellado en su propia casa -no decía en la vereda como era la verdad- comenzando por endigarle a él y a su señora los insultos más asquerosos.