aturdido


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  • adjetivo

Sinónimos para aturdido

atarantado

atontado

Ejemplos ?
En esos recuerdos estaba adormilándome cuando mis párpados se fueron cerrando como lentos cortinones y… CAPÍTULO II Cuando abrí los ojos, quedé aturdido al darme cuenta que había amanecido; consideré que era muy pronto, y algo escandalizado, boquiabierto, descubríme tirado entre las arenas de un increíble y desconocido desierto; no acertaba a explicármelo; pero algo me decía que un infortunio se aproximaba.
Cuando la respetable comitiva llegó al macizo arco que daba entrada al edificio, un hombre pálido y descompuesto se arrojó al suelo en presencia de los aturdido circunstantes, exclamando con las lágrimas en los ojos: -¡Perdón, señores, perdón!
Furioso, se abalanzó el dragón contra su intrépido contrarío, dándose tal calamochazo en la cabeza contra la luna, que quedó aturdido; y como había roto el espejo, y en cada pedazo vio una de las partes de su cuerpo, infirió de esto que con el golpe se había hecho él mismo pedazos.
Pelegrín, aturdido por el dolor del bofetón bárbaro, que le había cruzado las orejas ensabañonadas, ardorosas, rompía por último a llorar y gritar con estrépito.
Paleólogo estaba aturdido con tal estrépito, y grande fue su asombro al ver levantarse a todos los de aquel banco, que eran, sin duda, los inteligentes, y gritar como energúmenos, enseñando los puños y los bastones a los dioses del techo: -¡Más tambores!
¡Cuántas veces, mientras estaba al lado de doña Engracia, como un palomino aturdido, sin dar pie ni mano, venían a su imaginación los pérfidos consejos del poeta lascivo!
El Menut, con una fuerza nerviosa, jadeante el ancho pecho y trémulos los brazos, le había arrojado a la cabeza todo un montón de masa, y el mocetón, aturdido por el golpe, no sabía cómo despojarse de aquella máscara pegajosa y asfixiante.
Al fin Fígaro miró al patio y pareció medir la distancia que le separaba de la ventana vecina. Moro lo comprendió y, sin reflexionar, dio un gran salto, cayendo aturdido a los pies de la cocinera de Blanca.
El Maestro, aturdido con tal onomatopeya, levanta el pelo para acabar con el silbante; mas de pronto se suspende, y, convirtiendo la cara a las vigas, exclama con profunda amargura: -¡Dios mío, Dios mío, revestíme de paciencia pa no hacer un hecho con este perverso!
Había rodado llevando consigo algunos pelmazos de tierra pegajosa. Aturdido por el golpe, se debatió sin rumbo en el estrecho cilindro líquido hasta encontrar la superficie.
–gritó Kovaliov. Más aturdido y confuso todavía, Iván Yákovlevich retiró la mano. Al fin comenzó a pasar la navaja por debajo del mentón y, aunque le resultaba muy incómodo y difícil rapar sin tener sujeto el órgano del olfato, logró vencer todos los obstáculos y terminar de afeitar ingeniándoselas para atirantar la piel con su áspero dedo pulgar apoyado unas veces en la mejilla y otras veces en la mandíbula inferior del mayor.
Antonio contempló como aturdido a su padrino, y leyó: «Mi querida Trini: Ten resignación, que ya se le pasará eso a tu Antonio, porque tu Antonio te quiere, tu Antonio es bueno, tu Antonio es trabajador y tu Antonio arrematará por casarse contigo y por darte lo tuyo, y tú arrematarás por tener tú lo que tú te mereces, oro y cariño.